CUERPOS EXTRAÑOS GASTROINTESTINALES en los recién nacidos


Cerca de 95% de los cuerpos extraños que se ingieren y llegan al estómago pasa por el resto del tubo digestivo sin incidentes. Las excepciones incluyen objetos largos, como un cepillo de dientes, una llave larga o un lápiz. Es probable que estos objetos se queden atorados en el duodeno o en el ligamento de Treitz. Los alfileres de sombrero y los clavos pueden perforar la pared, pero por lo regular se desalojan y avanzan con el tiempo. Los alfileres cortos, incluidos los alfileres de seguridad abiertos, pasan a menudo sin retraso y sin problemas. En raras ocasiones, un objeto afilado puede quedar fuera de la luz intestinal sin manifestaciones. No es necesario extraerlos.
Las baterías alcalinas con forma de disco que llegan al estómago pueden recuperarse por endoscopia. Existen lineamientos publicados para el tratamiento con servador cuando estas baterías están por llegar o ya llegaron al estómago. Si hay prueba radiográfica de que la batería se mueve por el intestino, es aceptable la observación.’
Los bezoares son cuerpos extraños que pueden obstruir el estómago o el intestino delgado. Se componen de pelo (tricobezoar), material vegetal (fitobezoar), materiales mixtos (tricofitobezoar) y agregados de caseína neonatal (proteináceos). Cerca del 90% de los casos se produce en las niñas. Se encuentran con frecuencia en niños con trastornos emocionales o retraso mental. Los bezoares proteináceos se disuelven las más de las veces con la ingestión oral de polvillo de papaína (ablandador de carnes). Tal vez sea necesario repetir la dosis todos los días durante cierto tiempo, pero el exceso produce gastritis. Debe aplicarse el criterio personal para decidir si se continúa o no el tratamiento con papaína si no hay una respuesta rápida. La hemorragia, vómito, pérdida de peso y dolor son indicaciones quirúrgicas. El paso del bezoar puede vigilarse con radiografías si las manifestaciones son mínimas. Los tricobezoares casi siempre requieren extracción quirúrgica. Durante la operación deben buscarse las pequeñas colas de un tricobezoar gástrico que pueden oca-sionar obstrucción.

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Categoría: Pediatría.




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