CUERPOS EXTRAÑOS LARINGEOS Y TRAQUEALES en los recién nacidos


Los niños de nueve a 30 meses son susceptibles a los cuerpos extraños en la vía respiratoria por la movilidad de estos sujetos y su orientación bucal. Los niños mayores y adultos acentúan el problema al darle al pequeño alimentos inadecuados, como cacahuates y rosetas de maíz u objetos pequeños que el niño pone pronto en su boca y puede aspirarlos. Es probable que los objetos con puntas se atasquen y provoquen obstrucción laríngea, pero los fragmentos frágiles de plástico y globos de hule son amenazas más modernas. Es frecuente que el niño aspire las frutas, vegetales y carne mal masticados cuando el niño inhala con la faringe llena.
Cuando un objeto toca la glotis produce de inmediato tos, atragantamiento y pérdida de la fonación. El estridor, sibilancias y retracciones subsecuentes atraen la atención de inmediato ante la posibilidad de aspiración. Si el cuerpo extraño se alojó en la abertura glótica, el niño lucha para obtener el aire suficiente con el cual toser. La cianosis aparece pronto. En este momento, la maniobra de Heimlich puede desalojar el objeto y res- taurar la vía respiratoria. También puede ser efectiva la extracción manual de objetos más grandes por parte de un adulto. Otra maniobra que ayuda a desalojar el objeto consiste en la inversión del niño y los golpes en la espalda. Si no se tiene éxito, el niño progresa a la hipoxia y al paro cardiaco en unos cuantos minutos. Un niño pequeño que lucha por respirar representa una urgencia real de vida o muerte y demanda atención inmediata. Estos esfuerzos para salvar su vida se llevan a cabo fuera del hospital. No es probable que una traqueotomía o cricotirotomía de urgencia resuelvan el problema de obstrucción glótica en las circunstancias comunes.
La mayoría de los cuerpos extraños aspirados pasa por la glotis y se aloja en un bronquio o una de sus ramas. En estos casos no se observa la fase aguda que pone en peligro la vida, pero el niño tiene a menudo sibilancias y la tos continúa. Es posible que no haya síntomas. Con frecuencia, sólo si alguno de los padres o alguien más recuerda el episodio de atragantamiento durante la aspiración inicial se investiga la situación, a menos que la inflamación haya ocasionado una enfermedad.
Es frecuente que la exploración física revele sibilancias audibles en el hemitórax ipsolateral. La oclusión total del bronquio ocasiona atelectasia y ausencia de ruidos respiratorios. La neumonitis se desarrolla en poco tiempo en los casos en los que el bronquio presenta una oclusión, incluso parcial, lo cual explica los hallazgos de una enfermedad febril. Los cuerpos extraños crónicos que provocan menor oclusión en una vía respiratoria menor pueden causar bronquiectasias, absceso, hemorragia, empiema y sepsis sistémica.
Es probable que los hallazgos radiográficos sean mínimos en las etapas iniciales de la oclusión bronquial, sobre todo si no se toman radiografías en inspiración y espiración. El cuerpo extraño radiolúcido suele ser la única evidencia por el efecto de válvula de esfera, el cual impide la salida del aire del pulmón afectado. El hemidiafragma ipsolateral se deprime y los espacios intercostales se amplían por el atrapamiento de aire. La desviación traqueal hacia el lado normal es un hallazgo temprano. La oclusión prolongada o casi completa del bronquio produce atelectasia, la cual se mantiene fija en los estudios radiográficos inspiratorio y espiratorio.

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Categoría: Pediatría.




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