Daltonismo: Deficiencia en la visión de los colores


Dificultad o ceguera para distinguir los colores es la principal característica del daltonismo, un trastorno oftalmológico que fue denominado así por el físico británico John Dalton, quien además de estudiar esta enfermedad, la padecía.

Esta deficiencia en la visión de los colores puede ser congénita o adquirida durante la vida.

Cuando este trastorno es congénito se debe a una ausencia o mal funcionamiento de ciertas células sensibles al color, llamadas conos. Éstos se encuentran en la retina, capa más interna de la parte posterior del ojo que permite transformar la luz en impulso eléctrico, el que conducido al cerebro a través del nervio óptico, permite la percepción de visión.

A través de los conos es posible detectar los colores básicos que son rojo, verde y azul. El resto se obtiene al estimularse diferentes proporciones de estas células.

Daltonismo: Deficiencia en la visión de los colores Oftalmología

Cuando uno o más de estos conos está ausente o funciona mal, las personas no perciben uno de los colores básicos o lo hacen con una variante de ese color. Los genes encargados de los conos para el rojo y el verde se encuentran en el cromosoma X y para el azul en el cromosoma 7.

En caso de que el daltonismo sea adquirido, el problema se desarrolla durante la vida por algunas enfermedades oculares, como la catarata, neuritis óptica y retinopatía diabética, entre otras. Asimismo, la ingestión de ciertos medicamentos como, por ejemplo, el silfenadil.

Normalmente las personas distinguen miles de colores, sin embargo, los daltónicos varían según la severidad de la condición. Muchas veces el problema es muy leve y pasa desapercibido a menos que se haga un examen para detectarlo, como en los niños a los que se les realiza un examen ocular antes de entrar al colegio entre los tres y cuatro años.

En otros casos, el defecto de visión de colores es severo y estas personas sólo pueden diferenciar algunas variaciones de contraste en los colores. Los casos más extremos -muy poco frecuentes- son aquellos que no distinguen los colores, sólo ven blanco, negro y gris, y tienen otros problemas oftalmológicos como fotofobia, nistagmus, muy mala visión y alteraciones electrofisiológicas en la retina, condición conocida como acromatopsia y que suele detectarse en niños pequeños con mala visión y nistagmus.

El daltonismo afecta principalmente a los hombres, siendo las mujeres generalmente ‘portadoras’ de la enfermedad, pero no manifestándola. Lo que sucede es que los genes mutantes encargados de la visión de colores se encuentran en el cromosoma X. Los hombres tienen sólo un cromosoma X y si éste se hereda de una madre que tiene el gen defectuoso, el hombre será daltónico. En cambio, las mujeres tienen dos cromosomas X, uno proveniente del padre y otro de la madre, y para que se presente el daltonismo ambos cromosomas X deben tener el defecto.

Este tipo de herencia llamado ‘Ligado al Cromosoma X’ también ocurre en otras enfermedades como la hemofilia y la distrofia muscular de Duchene. Sin embargo, en el caso del daltonismo los genes defectuosos son muy frecuentes en la población general y es por eso que la enfermedad es tan común, de hecho afecta a un 8% de los hombres y a un 0.4% de las mujeres.

Para detectar este trastorno oftalmológico existen numerosos exámenes específicos. Lo más común es la utilización de un test pseudoisocromático, el que permite determinar el defecto congénito en la visión de colores, siendo el más frecuente el de Ishihara, que ayuda a identificar defectos congénitos moderados a severos de los colores rojo y verde. Este examen consiste en que el paciente debe identificar figuras o números en cartillas especialmente diseñadas, de modo que el tipo de deficiencia de visión de colores se pueda determinar según las figuras que el paciente es capaz de reconocer.

Para los defectos adquiridos en la visión de colores se utilizan otros test en los cuales se le pide al paciente que ordene una secuencia de colores de acuerdo con su tonalidad respecto de un color de referencia. Las personas con deficiencia en la visión de colores no pueden realizar el orden de la secuencia en forma correcta.

En los casos leves, el daltonismo suele pasar desapercibido. Sin embargo, cuando el trastorno es más severo y si no es conocido por los padres y profesores de un niño daltónico puede afectar la capacidad de aprendizaje en el colegio. Además, ciertas carreras profesionales y actividades exigen tener visión normal de colores.

No existe tratamiento para las personas con deficiencia congénita para la visión de los colores. Sin embargo, los niños y adultos con este problema pueden aprender ciertas ‘claves’ para compensar su defecto, como los contrastes y la intensidad de los colores, entre otros.

En cambio, algunos problemas adquiridos de la visión de colores sí se pueden tratar. Por ejemplo, cuando esta alteración es producida por cataratas, puede mejorar al extraerlas quirúrgicamente. Asimismo, si el daño es producido por algún medicamento que el paciente está ingiriendo, éste se debe suspender y así detener el deterioro, e incluso en algunos casos puede revertirse.

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Categoría: Oftalmología.




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