Depresión postparto: La tristeza después del nacimiento


Después de una larga espera, a veces, no todo es alegría. Algunas mujeres -cerca del 10%- se sienten tristes, angustiadas y tienen distintos trastornos, enfermedad conocida como depresión postparto.

La doctora Alejandra Rodríguez, psiquiatra de Clínica Alemana, explica que se puede manifestar en cualquiera de los embarazos, ya que no está asociada al número de hijos. Los síntomas son los mismos que los de una depresión: estado de ánimo bajo, disminución de la capacidad de disfrutar la mayoría de las actividades, presencia de angustia, fragilidad emocional y pérdida de energía. También puede presentarse con trastornos del sueño, del apetito y de la sexualidad.

Si bien las molestias surgen durante los seis primeros meses después del parto, hay condiciones previas que la pueden facilitar. “El embarazo es una situación biológica y biográfica particular, en que las mujeres presentan cambios hormonales y corporales, acompañados de variables psicológicas y sociales”.

Las principales causas por las que puede gatillarse esta patología son la presencia de síntomas depresivos o ansiosos durante el embarazo; la suspensión de un tratamiento antidepresivo, o tener antecedentes personales o familiares de depresión postparto. Además, existen factores ambientales o eventos vitales como duelos, quiebre de pareja y sensación de poco apoyo social, entre otras cosas, que también pueden desencadenarla.

Sin embargo, la especialista señala que lo más común es la disforia del postparto -que no es lo mismo que la depresión postparto-, presente en el 75% de las mujeres. Se manifiesta en los tres o cuatro primeros días después del nacimiento y dura alrededor de dos semanas. “Se caracteriza por la presencia de llanto inmotivado, mayor irritabilidad, ansiedad, cambios de ánimo, insomnio y disminución de la concentración”, explica.
El trastorno menos frecuente en estos casos es la psicosis puerperal, con una incidencia de un 0,1% de las mujeres y que es un cuadro severo que requiere de manejo hospitalario.

Es importante aclarar que los hombres también se ven afectados por la llegada de un hijo, ya que significa estrés y necesidad de adaptarse al cambio. Sin embargo, sólo las mujeres llegan a desarrollar una depresión postparto, debido al impacto psicológico y biológico que implica para ellas ser madres.

Tratamiento
La depresión postparto es una situación transitoria, pero si no se maneja puede prolongarse, incluso, por más de un año, por lo que es muy importante que sea evaluada y tratada por un psiquiatra.

La doctora Rodríguez enfatiza que su detección y tratamiento precoz -antes del parto- ayudan a prevenirla. “Es muy importante que los controles obstétricos involucren la evaluación de aspectos emocionales para realizar una pronta derivación al especialista en caso de encontrar síntomas anímicos y ansiosos”, dice.

Si la mujer recibe un tratamiento adecuado, la enfermedad tiene buenos resultados, pero es necesario que se inicie precozmente. De lo contrario, se puede prolongar ocasionando serias consecuencias para el vínculo entre la madre y el hijo.

La especialista sostiene que existen medicamentos antidepresivos que pueden indicarse durante la lactancia. Junto con ello, la psicoterapia es muy útil para trabajar los temores y ansiedades relacionados con la crianza, y potenciar el tratamiento farmacológico.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Psicología y Psiquiatría.




Deja un comentario