Deshidratación: Más que una simple pérdida de agua


Hasta un 60% de la masa corporal corresponde a agua, la que se encuentra distribuida dentro y fuera de las células. Cuando se presenta deshidratación, además de agua se pierden sales y, si esta pérdida es de más de un 10%, se necesita un tratamiento para recuperar el volumen perdido.

El doctor Arturo Ayala, médico internista del Departamento de Urgencia General de Clínica Alemana, explica en qué consiste este cuadro muy común en verano, porque hay más calor y mayor incidencia de trastornos gastrointestinales. Aunque generalmente necesita un manejo simple, en niños y adultos mayores puede llegar a ser grave.

¿Cuáles son las causas más comunes de deshidratación?
En esta época del año son las gastroenteritis agudas y la actividad física realizadas en un ambiente caluroso o en condiciones de excesivo calor en espacios poco ventilados, lo que hace que se evapore mayor cantidad de líquido corporal.

¿En general, es por eliminación excesiva de líquido más que por no consumir lo suficiente?
Sí, aunque hay situaciones donde ambos factores son importantes.

¿Cuánta cantidad de líquido hay que perder para que se considere un problema?
El porcentaje de la masa corporal que corresponde a agua es de un 50% a 60% y varía según la edad y el sexo. Por ejemplo, las mujeres y los adultos mayores tienen menos que los hombres jóvenes. Esto se explica por el porcentaje de grasa, que está determinado por género y edad.
¿Cuáles son los síntomas de una deshidratación?
La pérdida preferentemente de agua, como se observa con los golpes de calor cuando los termómetros superan los 38°C, produce cambios en el volumen de las células, las que tienden a disminuir de volumen como una fruta que se deshidrata, provocando problemas neurológicos, porque las neuronas son las células más afectadas. Inicialmente, se produce sed, pero si la persona no tiene acceso a agua o está impedida de procurársela, puede haber compromiso de conciencia e incluso convulsiones.

En la mayoría de los casos, la deshidratación va acompañada de pérdida de sal, por lo que se producen cambios en el volumen extracelular, afectando la circulación, lo que podría llevar a un aumento de la frecuencia cardiaca, baja de presión arterial, mareos, sed y baja producción de orina. También se da sequedad de la boca, malestar general y decaimiento.

En casos leves, ¿qué medidas básicas hay que tomar al respecto?
Lo más importante es recuperar el volumen perdido. Si no hay vómitos, la situación es más sencilla y las soluciones hidratantes que combinan sales con azúcar son una buena manera de aportar volumen.

Pero, la presencia de vómitos complica un poco las cosas. Es en estas situaciones donde la hidratación endovenosa tiene su mayor indicación y la cantidad a aportar va a depender del grado de deshidratación.

¿Qué se recomienda tomar o comer y cada cuánto tiempo?
Inicialmente, se indica agua con sal y azúcar, fraccionada de acuerdo a la situación clínica del paciente. La cantidad y frecuencia va a estar determinada por el grado de deshidratación.
Ese total de agua se distribuye dentro de las células del organismo (volumen intracelular) y en el líquido que las rodea (volumen extracelular) que, entre otros, forma parte de la sangre.

En estricto rigor, cuando se habla de deshidratación, se hace mención a la pérdida de agua. Pero, en términos generales, es raro que se trate de agua pura, la mayoría de las veces, se pierde con diferentes concentraciones de sal. Esto provoca distintos grados de deshidratación de las células y un déficit del volumen circulante. Cualquier disminución superior al 10% necesita tratamiento.

¿Qué exámenes se realizan en los casos más extremos?
Cuando las pérdidas han sido importantes o las condiciones clínicas del paciente lo ameritan, se solicita exámenes de laboratorio como electrolitos plasmáticos y pruebas de función renal. Estos resultados permiten cuantificar la deshidratación y hacer un mejor tratamiento.

¿Qué consecuencias tiene una deshidratación no tratada?
Puede provocar problemas neurológicos y circulatorios, con baja de presión arterial, accidentes vasculares, falla renal y, en el peor de los casos, muerte.

Para no desarrollar un cuadro de deshidratación en el verano, hay que evitar quemaduras solares y consumir al menos dos litros de agua durante el día.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




2 Responses to “Deshidratación: Más que una simple pérdida de agua”

  1. lizeth Dice:

    amm no bienen lo de las bebidas de la desidratacion bn y en qe epoca del año sepresenta la desidratacion ni de remedios caseros para la desidratacion


  2. ana Dice:

    que sucede en la deshidratacion donde se pierde mas agua que sal


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