Día Mundial del Glaucoma: La prevención es fundamental para evitar la ceguera por esta causa


Hoy se celebra el Día Mundial del Glaucoma, iniciativa impulsada por la Asociación Mundial de Glaucoma y la agrupación de pacientes que padecen esta enfermedad. Esta idea, que partió el año pasado, tiene como propósito crear conciencia en la población de la importancia de detectar esta patología a tiempo, dado que es una de las principales causas de ceguera evitable en todo el mundo.

Como una forma de sumarse a este objetivo, en Chile se efectuará la Semana del Glaucoma, del 9 al 15 de marzo, de manera de promover una detección precoz a nivel nacional, donde hay alrededor de 200 mil casos, cifra que para el año 2020 se elevaría a 300 mil, según cálculos de la Sociedad Chilena de Oftalmología (SOCHIOF).
Cifras preocupantes

El año pasado, en el screening efectuado en Santiago, se detectó sospecha de glaucoma al 18% de los tamizados, mientras que al 5% se les diagnosticó glaucoma declarado. La edad promedio de los asistentes fue de 58 años lo que, sumado a otros factores de riesgo, como historia familiar de glaucoma, explicaría en parte este alto porcentaje.

Actualmente, se estima que hay 60 millones de personas en el mundo afectadas por glaucoma

Fuente: Sociedad Chilena de Oftalmología (SOCHIOF)

El doctor Andrés Eggers, oftalmólogo de Clínica Alemana, explica que “la gran mayoría de los pacientes no sabe que tiene glaucoma, pues se trata de una patología silenciosa, asintomática. Generalmente, empiezan a percibir un deterioro de su campo visual o una reducción de su agudeza visual cuando la enfermedad está muy avanzada. Por este motivo es tan importante el control preventivo en todos los mayores de 40 años, que son el grupo de mayor riesgo”, advierte el especialista.

El glaucoma es una neuropatía óptica, es decir, una enfermedad del nervio óptico en que el principal factor de riesgo es la presión intraocular elevada que va dañando progresivamente las fibras nerviosas. Esto se debe a que la vía de salida del humor acuoso (trabéculo) se comienza a dañar, lo que dificulta su evacuación.
El oftalmólogo explica que si bien la causa final del glaucoma no se conoce, se sabe que los principales afectados son los mayores de 40 años, pero existen casos de glaucomas congénitos o juveniles que se presentan a edades tempranas. Hay algunos grupos donde esta afección es más frecuente, como los diabéticos, pacientes en tratamiento con corticoides (por ejemplo, por enfermedades reumatológicas y transplantados) y aquéllos con antecedentes familiares de glaucoma, entre otros.

Para diagnosticarlo, se utiliza un examen oftalmológico completo que incluye toma de agudeza visual de lejos y cerca, evaluación de presión intraocular, control de fondo de ojo y gonioscopía para ver el ángulo por donde sale el humor acuoso del ojo. Si en estas pruebas surgen sospechas, el oftalmólogo solicita curvas de tensión ocular, campos visuales computarizados y exámenes específicos de la retina y del nervio óptico.

“La ventaja de detectarlo precozmente es que se reduce la posibilidad de daño en el campo visual y en la agudeza visual. Hay que recordar que la ceguera por glaucoma es irreversible, a diferencia de la catarata, que si bien puede provocar pérdida de la visión, es reversible con una cirugía”, asegura el especialista.

El tratamiento del glaucoma busca detener la progresión de la enfermedad. Para ello se utilizan habitualmente gotas, las que cada vez son más seguras y potentes. Por lo general, basta con una o dos dosis diarias. Un pequeño grupo de pacientes con glaucoma de ángulo abierto (el más frecuente) puede responder bien a la terapia con láser (trabeculoplastía). Si ninguna de estas soluciones funciona, existe la posibilidad de operar.

“La cirugía está indicada en aquellos pacientes que no pueden adquirir los medicamentos o desarrollan alergia a ellos, o cuando no se cumple de forma adecuada con el tratamiento indicado. También se puede acudir a la alternativa quirúrgica en casos en que -a pesar del tratamiento médico máximo- la presión intraocular sigue elevada o continúa el deterioro del nervio óptico y del campo visual”, concluye el oftalmólogo.
Tipos de glaucoma

Existen distintos tipos de glaucoma, el más común es el de ángulo abierto, que es crónico y puede tener antecedentes familiares. En estos casos, el deterioro del nervio óptico y del campo visual progresa lentamente, sin síntomas, y solamente puede ser detectado en etapas avanzadas de la enfermedad. En ocasiones, la primera consulta es cuando la persona percibe que ha perdido la visión en un ojo.

Un porcentaje más bajo de individuos sufre de glaucoma de ángulo estrecho, que se presenta con un cuadro más agudo que incluye dolor, visión de arcoiris, inyección (enrojecimiento) conjuntival, dilatación de la pupila y pérdida importante de visión.

También existen los glaucomas secundarios a otros problemas, como los que se generan como consecuencia de traumas oculares, uso de corticoides locales y sistémicos, uveitis o inflamación intraocular, tumores o malformaciones oculares, entre otros.

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Categoría: Oftalmología.




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