DIAGNOSTICO E INTERVENCIONES QUIRURGICAS PRENATALES


Desde la década de 1970, las depuradas técnicas ultrasonográficas y de obtención de muestras fetales han tenido un profundo impacto sobre el estudio del desarrollo fetal anormal.’ El estudio sonográfico en serie de los fetos con lesiones anatómicas hizo posible definir la evolución natural de estas anomalías, identificar las características fisiopatológicas que influyen en el resultado clínico y formular planes terapéuticos con base en el pronóstico. El diagnóstico prenatal definió un “índice de mortalidad oculto” para algunas lesiones, como la hernia diafragmática congénita (HDC), hidronefrosis bilateral, teratoma sacrococcígeo y malformación adenomatoide quística del pulmón. Cuando estas lesiones se evalúan por primera vez y se tratan después del nacimiento muestran una tendencia de selección favorable porque los fetos con afecciones más graves mueren a menudo dentro del útero o justo después de nacer.2
Aunque la mejor alternativa para la mayoría de las malformaciones diagnosticadas antes del nacimiento es el tratamiento médico y quirúrgico después de un parto planeado cerca del término, una cantidad cada vez mayor de anormalidades anatómicas sencillas, de consecuencias devastadoras previsibles para el desarrollo, se trata con éxito antes del nacimiento. Sin embargo, la operación fetal sólo se justifica si se cubren todos los criterios siguientes:
1. La evolución natural y fisiopatología de la enfermedad se conocen bien.
2. El diagnóstico prenatal es preciso, capaz de excluir otras anomalías y anticipar qué fetos tienen un pronóstico lo bastante malo para justificar la intervención intrauterina.
3. Se ha demostrado ya que la corrección intrauterina es eficaz en modelos animales.
4. Se ha comprobado ya que el riesgo materno es lo bastante bajo para ser aceptable.
En la década de los años 80 se utilizaron varios modelos animales en los que se descubrió la fisiopatología de varias lesiones fetales susceptibles de corrección. Al mismo tiempo, se delineó la evolución natural de estas anormalidades mediante observación en serie de fetos humanos, se desarrollaron los criterios de selección para la intervención prenatal y se perfeccionaron las técnicas anestésicas, tocolíticas y quirúrgicas para la histerotomía y las operaciones fetales.’.3.4 En el decenio de los 90, esta investigación básica y clínica benefició a una cantidad cada vez mayor de pacientes fetales. Este capítulo revisa el estado actual de la cirugía fetal para las anomalías anatómicas que ponen en riesgo la vida y se detectan antes del nacimiento.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Pediatría.




Deja un comentario