Donación de órganos: Una decisión en familia


“Me siento mejor de lo que esperaba, estoy muy contento”; “antes estaba en mi casa usando oxígeno las 24 horas del día y me sentía pésimo, me cansaba con todo, pero ahora me siento súper bien”; “el trasplante me devolvió la vida”. Todas estas frases corresponden a testimonios de trasplantados en Clínica Alemana.

Los trasplantes son una excelente solución médica para tratar el funcionamiento insuficiente de ciertos órganos. Sin embargo, en este momento el mayor problema es obtener el número de órganos necesario para trasplantar a los enfermos que lo necesitan.

Donación de órganos: Una decisión en familia Preguntas y Respuestas

Actualmente, en Chile, la cantidad de pacientes que espera la posibilidad de recibir un órgano que les permita seguir viviendo, continúa creciendo año a año. El trasplante sólo es posible con la existencia de un donante.

Aquí, la enfermera coordinadora de Trasplantes de Clínica Alemana, Monserrat Rius, responde algunas inquietudes respecto de este tema.

¿Cuándo es necesario reemplazar un órgano?

Cuando su insuficiencia no mejora con tratamiento y compromete la calidad de vida y la vida de la persona.

¿Cómo inscribirse en el listado nacional?

El paciente debe ser inscrito por un equipo de médicos de trasplante especialistas y acreditados para tal efecto. Esta inscripción se realiza en el Instituto de Salud Pública y se agrega a un listado nacional.

¿Hay algún tratamiento previo?

Los pacientes en la etapa previa al trasplante requieren control estricto y riguroso con el equipo de médicos correspondientes. Además, necesitan ser evaluados por distintos especialistas.

¿Quiénes pueden ser donantes?

Todas las personas que mueren en un centro hospitalario, en condición de muerte encefálica. Según estadísticas, el 62% corresponde a hombres accidentados y el 38% a mujeres con accidentes vasculares cerebrales. El proceso de donar un órgano debe ser rápido y expedito, pues tanto el órgano como el receptor tienen un tiempo limitado para someterse a la intervención.

¿Qué órganos se pueden donar?

Corazón, pulmones, hígado, riñones, páncreas e intestino. Además, se puede realizar trasplante de tejidos, como válvulas cardíacas, piel, córneas y huesos.

¿Cuál es el procedimiento a seguir?

En primer lugar, la ley obliga a los establecimientos de salud a comunicar la existencia de “potenciales donantes”, es decir, pacientes con grave daño cerebral, irreversible y fuera del alcance médico quirúrgico. Para entonces, el donante debe ser evaluado por un médico neurólogo o neurocirujano, quien confirmará y acreditará si ha fallecido según criterio neurológico.

Luego la familia es informada y se le solicita la donación. Si su respuesta es afirmativa debe firmar un acta que incluye la identificación del donante, de sus parientes y qué órganos y tejidos serán extraídos. También firma este documento el director del hospital o clínica respectiva. En ocasiones, puede haber un paso intermedio de corte médico legal. Esto sucede cuando la muerte del individuo ocurre de manera violenta o en la vía pública. En ese caso, un doctor del Servicio Médico Legal autoriza la extracción de los órganos y tejidos, ya que ésta pasa a formar parte del protocolo de autopsia.

Cumplidos todos estos requisitos, autorizaciones médicas y legales, se procede a avisar a los diferentes grupos de trasplantes según prioridades de las listas de espera.

¿Qué pasa si la familia se opone?

No hay donación. Las personas pueden expresar su “voluntad de donar” de diferentes formas, ya sea en el cédula de identidad o licencia de conducir, pero finalmente es la familia quien da la autorización.

Los familiares del donante, ¿pueden conocer los nombres de los pacientes que reciben los órganos?

No, la donación de órganos tanto en Chile como en el resto del mundo es anónima y se define como un acto de solidaridad y generosidad sin recompensas.

¿Cómo se efectúa el procedimiento?

Se trata de una cirugía hecha en pabellón, al igual que cualquier otra operación, con el fin de mantener las mejores condiciones hasta la extracción. Participa un anestesista en esta cirugía. Durante todo el procedimiento, se tiene especial cuidado y respeto con la familia y también con el aspecto físico del cuerpo, por lo que no sufre cambios evidentes con la cirugía.

Luego que los órganos y tejidos han sido extraídos se preservan con soluciones especiales refrigeradas. El periodo máximo que un órgano puede estar sin ser trasplantado varía entre las seis y 36 horas. Algunos, como el corazón y el pulmón, sólo alcanzan seis horas, por lo que rápidamente son trasladados a los centros asistenciales donde se realizará el trasplante.

Si por algún motivo el receptor no puede recibir el órgano, la persona beneficiada con el trasplante será la que lo sigue en la lista de espera.

La donación de órganos y algunos aspectos legales

La ley que rige esta materia es la 19.451. Entre los principales contenidos que abarca, regula la extracción de órganos y tejidos para trasplante, y establece cómo puede manifestarse la voluntad de ser donante. Además, define el concepto de muerte encefálica.

Esta legislación establece que los costos vinculados a la extracción son de cuenta del o los receptores de los injertos, por lo que el donante no paga. Asimismo, le prohíbe a éste o a terceros recibir pagos o promesas de pago por el acto de donar. La pena por quebrantar esta regla es de presidio menor en su grado mínimo, es decir de 65 a 541 días. El que lo haga por cuenta de terceros será sancionado con la misma pena aumentada en dos grados (desde tres años y un día hasta cinco).

Las mismas sanciones están contempladas para el que ofrezca, entregue dinero u otra compensación material o económica a cambio de un órgano o del consentimiento para su extracción, sea para sí mismo o para un tercero. Finalmente, señala que cualquier contrato en ese sentido es totalmente nulo.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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