El sol en invierno también puede ser dañino


Aunque en esta época el sol no se muestra con la misma majestuosidad que en verano, no hay que olvidar que los rayos ultravioletas siguen traspasando la capa de ozono y, por lo tanto, continúan provocando efectos dañinos en la piel, los que van desde el envejecimiento prematuro hasta el temido cáncer cutáneo.

En Chile, 10 de cada 100 mil habitantes padece de esta enfermedad y no lo sabe, según la Corporación Nacional del Cáncer (CONAC). Es así como muchos de ellos recién se enteran en una etapa avanzada, lo que finalmente se traduce en alrededor de 260 muertes al año por esta causa, de acuerdo al Ministerio de Salud.

La principal arma contra estos peligrosos rayos son los filtros solares, productos dermatológicos que absorben selectivamente ciertas radiaciones, principalmente los rayos ultravioleta B (UVB) y también los ultravioleta A (UVA), que penetran la epidermis y provocan daños en forma acumulativa, desde la niñez.

El sol en invierno también puede ser dañino Dermatología

Si bien es cierto que en invierno son menos las horas de luz, la doctora Juanita Benedetto, dermatóloga de Clínica Alemana, asegura que sigue siendo importante tomar medidas para resguardarse de la radiación ultravioleta.

¿Es necesario usar protección solar en invierno?

Sí, ya que la radiación ultravioleta está presente durante todo el año. Aunque en estos meses baja la intensidad de UVB, la UVA se mantiene constante y ésta es la responsable de la fotosensibilidad y del daño a la piel por generación de radicales libres, que son los que influyen en el fotoenvejecimiento cutáneo y contribuyen en el desarrollo de cáncer de piel.

¿Aunque esté nublado?

Sí, porque la radiación ultravioleta atraviesa las nubes y puede causar, además del daño acumulativo, quemaduras solares y fotosensibilidad (sensibilidad a la luz solar que puede provocar erupciones cutáneas).

¿Qué protector solar es el más adecuado?

Depende del grado de pigmentación natural de la persona. Las pieles más pigmentadas requieren un menor factor de protección solar (SPF). Como en invierno los niveles de radiación UVB son moderados, basta con un factor 15 para pieles más oscuras y un factor 25 para las más claras.

En el caso de la luz artificial, ¿cuáles pueden ser dañinas?

Las pantallas de los computadores emiten bajos niveles de UVA, que pueden provocar fotosensibilidad en personas susceptibles, por ejemplo, con rosácea. Por lo que en estos casos, también es recomendable utilizar un adecuado SPF.

¿Qué medidas de protección deben tomar quienes esquían?

Las quemaduras en zonas nevadas pueden ser graves. La nieve es una superficie reflexiva, que amplifica la radiación solar, pudiendo reflejar en la piel más de la mitad de los rayos solares. Además, a mayor altitud, hay menos atmósfera para absorber los rayos y éstos impactan la superficie con mayor intensidad. Por lo tanto, sentarse en la sombra en estas áreas no garantiza protección.

En estos casos, las zonas de la piel que quedan expuestas, como el rostro por ejemplo, deben cuidarse considerando la radiación como muy alta (similar al verano), por lo que es recomendable usar un factor mayor que 50 para pieles claras, y de entre 30 y 50 para las más oscuras. Es importante la reaplicación cada dos o tres horas.

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Categoría: Dermatología.




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