ENFERMEDAD METABOLICA OSEA EN EL LACTANTE PREMATURO


Con la mejor atención médica y quirúrgica, los cirujanos pediatras atienden cada vez a más lactantes prematuros. La incidencia de enfermedad metabólica ósea en estos sujetos es hasta del 30% en los que pesan menos de 1 500 g y del 70% en aquéllos que pesan menos de 800 g al nacer.13′ Los factores que tienden a exacerbar el desarrollo de raquitismo en los lactantes prematuros incluyen el uso prolongado de la NP, así como la administración de diuréticos tiacídicos. Es in-dispensable detectar este trastorno con pruebas bioquímicas y valoración radiológica. Las pruebas bioquímicas incluyen mediciones de los niveles de fosfato de calcio, vitamina D y fosfatasa alcalina sérica. A menudo, los niveles de calcio son normales en pacientes con raquitismo; empero, los niveles de fosfato bajos son característicos de estos individuos. Los niveles de fosfatasa alcalina se elevan en muchos lactantes con raquitismo.138 En virtud de que es posible que las cifras elevadas de fosfatasa alcalina también se deban a la colestasis relacionada con la NP, algunas veces la inter-pretación es difícil. Los niveles de esta enzima son cinco veces mayores a la cifra normal de los adultos. La fracción de la fosfatasa alcalina ayuda a identificar la causa de su incremento (p. ej., óseo contra hepático). Por desgracia, las radiografías estándar de tórax y extremidades sólo detectan los casos avanzados de raquitismo, mucho después de que el proceso ya alcanzó su desarrollo clínico completo. Se puede realizar una valoración más precisa de la enfermedad con rayos X o absorciometría fotónica.8
El tratamiento ideal del raquitismo neonatal empieza con la prevención. Los neonatos que reciben NP a largo plazo deben recibir las cantidades máximas de calcio y fosfato, con una proporción calcio:fosfato de 1.3:1 a 1.7:1, lo cual permite buenos índices de retención con poco o ningún trastorno en la homeostasis mineral.13′ Los incrementos adicionales de la concentración de calcio conllevan el riesgo de precipitación de fosfato de calcio con oclusión del catéter intravenoso o depósito ectópico de calcio.139 La administración de clorhidrato de cisteína se emplea para mejorar la solubilidad del calcio y el fosfato por disminución del pH de la solución para NP. Los riesgos de agregar esta solución incluyen el desarrollo de acidosis metabólica, así como lixiviación de las sales de calcio del hueso. Tal vez no deban agregarse más de 4 mg/dl de cisteína a la fórmula de NP. En los recién nacidos que reciben alimentación enteral, deben usarse fortificantes líquidos o en polvo de leche humana o una fórmula para lactantes prematuros (cuadro 2-4). Si no se dispone de los fortificantes comerciales, debe agregarse fosfato di-sódico de calcio a la leche humana o la fórmula estándar. Tanto el nivel como la actividad de la vitamina Dson adecuados en la mayoría de los prematuros, por lo que no se requiere vitamina D adicional. La complementación debe continuar hasta que el lactante alcance un peso de 3 a 3.5 kg (peso del lactante de término).

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Categoría: Pediatría.




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