Estados de ánimo y subidas de peso: Una estrecha relación


Andrea sube y baja de peso. “Cuando estoy triste o preocupada por algo, comer es mi verdadera vía de escape”, sostiene. Esta situación le ha significado cambios bruscos de peso en cortos periodos de tiempo. Según un estudio de las universidades La Frontera y Del Desarrollo aplicado a mujeres de Temuco, Santiago y Concepción, este fenómeno se presentaría en un 55% de las mujeres en edad universitaria.

El doctor Guillermo Gabler, psiquiatra de Clínica Alemana, explica que esto responde a un síntoma estimulado por un estado de ánimo particular. Son los llamados “comedores emocionales”, aquellos cuyo problema principal no es de alimentación, sino afectivo, un síntoma que indicaría que la persona tiene dificultades para controlar sus emociones.

El doctor Gabler explica que se trata de un síntoma dado por algunos factores predisponentes (cierto patrón para enfermar) que tienen que ver con la personalidad y el temperamento de la persona, y también por factores precipitantes, que pueden ser determinadas situaciones que contribuyen a la aparición de problemas emocionales.

La fisiopatología podría estar explicada por el hecho de que al comer chocolates, dulces o algún otro carbohidrato, aumenta la producción de insulina, lo que genera una mejoría en la absorción de un aminoácido llamado triptófano (constituyente del cacao), el que al ser precursor de la serotonina (neurotransmisor relacionado con la regulación de los estados emocionales) aumenta la disponibilidad de ésta en el cerebro.

Esto explicaría la necesidad de aumentar la ingesta calórica, ya que al hacerlo se controlarían los estados emocionales al producirse más insulina. En este caso los chocolates, por ejemplo, funcionarían como verdaderos antidrepresivos, ya que en el fondo lo que están evitando es una crisis emocional.

Si bien el especialista aclara que no se puede hablar de un perfil determinado de personalidad, habitualmente, se trata de mujeres con poca tolerancia al estrés y a las emociones negativas, aunque no siempre presentan otros trastornos, ya que lo principal es una vulnerabilidad afectiva o emocional y no una depresión u otro trastorno psicológico.
control para distraerse de las emociones negativas y cuando el momento crítico termina, se somete a dietas prolongadas para compensar la subida de peso y así sucesivamente. O sea, suben y bajan constantemente de peso, transformándose en algo crónico”, enfatiza.

Este escenario se presenta, principalmente, en tiempos de transición emocional y ocurre, por ejemplo, cuando ciertos acontecimientos -como una separación, la llegada de un hijo, el cambio del colegio a la universidad o de ésta al mundo laboral-, pueden provocar una desestabilización emocional que se controla a través de la comida. O sea situaciones que provocan incertidumbres que ponen a la persona en la necesidad de adaptarse a un nuevo escenario.

Causas
El doctor Gabler sostiene que es posible que esta incapacidad para manejar las emociones y recurrir a la comida -especialmente a los chocolates- se deba al desbalance serotoninérgico.

“Es muy difícil determinar a qué se debe esta desregulación. No se sabe si su origen es genético (antecedentes familiares), fisiológico o psíquico, puesto que en ocasiones puede ser detonado por alguna situación traumática vivida durante la niñez. Tampoco está establecido si se nace con este desbalance o si se desarrolla en el tiempo”, sostiene.

El doctor Gabler explica que lo primero es hacer el diagnóstico con un psiquiatra y si resulta positivo, realizar psicoterapia con apoyo farmacológico cuando sea necesario, ya que son personas que han estructurado su vida de determinada forma, lo que hace que tengan un peor manejo de los impulsos y de las emociones, por lo que necesitan apoyo de terapia.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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