Examen neurológico después de una lesión en la cabeza de un niño


En individuos con una LCT grave es preferible obtener los datos de la ECG antes de iniciar cualquier parálisis o sedación química. Es importante que, después de la valoración neurológica inicial, se repita el examen cuando sea necesario para vigilar las tendencias del estado neurológico. Con frecuencia, una declinación de este último es un signo ominoso y puede indicar la presencia de una lesión intracraneal en masa expansiva.
Los componentes del examen neurológico incluyen la ECG inicial (con calificaciones de componentes individuales), tamaño y reactividad pupilares, frecuencia y patrón respiratorios, examen otológico para hemotímpano, reflejos del tallo encefálico (incluyendo tos y arqueo) y respuesta de las extremidades a estímulos centrales. En todos los casos es obligatorio un examen fundoscópico para comprobar la presencia o ausencia de hemorragias retinianas, incluso cuando existe la sospecha remota de un traumatismo intencionado. Este hallazgo tiene obvias implicaciones clínicas y medicolegales.

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Categoría: Pediatría.




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