FARMACOCINETICA Y VIGILANCIA en los recién nacidos


La eficacia y seguridad de muchos fármacos aún no se establece en los pacientes pediátricos, sobre todo en el recién nacido.40 Las dosis basadas en los datos farmacocinéticos pediátricos ofrecen el abordaje más racional. Ciertamente no es ideal la presuposición de que un niño es un adulto en miniatura como base para extrapolar las dosis de los adultos a los niños. Los reque-rimientos posológicos cambian en forma continua en función de la edad y el peso corporal. El conocimiento del perfil farmacocinético de un medicamento permite la manipulación de la dosis para alcanzar y mantener una concentración plasmática determinada. Por ejemplo, las penicilinas y cefalosporinas tienen una distribución en los niños que prolonga su vida media.41 Muchos fármacos tienen una curva bioexponencial de desaparición del plasma en los recién nacidos y niños, ya que se elimina cierta fracción del medicamento restante en el cuerpo por unidad de tiempo. Algunas sustancias (p. ej., gentamicina) tienen una cinética de sa turación en la que se elimina una cantidad específica del fármaco, no una fracción, por unidad de tiempo.42 El método de la superficie corporal total (SCT) para calcular las dosis de fármacos aproxima la dosis pediátrica de muchos fármacos, pero
no siempre determina con exactitud los requerimientos posológicos en el neonato prematuro y de término.
Los recién nacidos casi siempre tienen patrones de distribución farmacológica muy tergiversados. Por lo tanto, durante el periodo neonatal todo el cuerpo puede considerarse como si fuera un solo compartimiento con el fin de calcular las dosis. Para casi todos los fármacos, el ajuste de la dosis puede basarse en la concentración plasmática del fármaco. Se recomienda administrar una dosis de impregnación cuando se requiere que la acción medicamentosa inicie pronto. Para muchos fármacos, las dosis de impregnación (miligramos por kilogramo) son más altas en los recién nacidos y lactantes pequeños que en niños mayores y adultos.92 Sin embargo, la eliminación prolongada de los medicamentos en los neonatos hace que las dosis de mantenimiento sean menores y se administren a intervalos más largos para prevenir la toxicidad. La vigilancia de las concentraciones séricas es útil cuando no se obtiene el efecto deseado o si hay reacciones adversas. En el recién nacido prematuro enfermo casi todos los medicamentos se administran por vía intravenosa porque la función gastrointestinal y la absorción de sustancias por esa vía no son confiables. La inyección intramuscular es poco práctica pues estos individuos tienen poca masa muscular. En los neonatos prematuros más grandes, los de término y los niños mayores que no tienen vómito ni diarrea pueden usarse los medicamentos orales. La absorción farmacológica por la piel es mayor en el recién nacido y está en proceso de evaluación.43
El neonato que se somete a oxigenación con membrana extracorpórea (OMEC) supone un reto especial para la administración y eliminación de medicamentos. Como los fármacos pueden unirse al circuito de OMEC y disminuir su disponibilidad para el paciente, es necesario prestar mucha atención a la respuesta farmacológica y los niveles séricos para calcular las dosis. En un estudio in vitro, los niveles de medicamentos usuales disminuyeron notablemente, en parte por la edad de la membrana.44

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Categoría: Pediatría.




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