Hematoma subdural agudo después de una lesión en la cabeza de un niño


En niños, casi todos los hematomas subdurales agudos son traumáticos y resultan del arrancamiento de venas en puente, vasos corticales rotos o directamente de la lesión primaria. Los hematomas subdurales pueden ocurrir en cualquier sitio, pero se reconocen con mayor frecuencia en las convexidades. A diferencia de los epidurales, los coágulos subdurales no se limitan por suturas y por tanto pueden extenderse en la totalidad de un hemisferio.
Es más probable que ocurran hematomas subdurales clínicamente importantes en un paciente con una lesión grave de la cabeza. Como estas víctimas tienen a menudo una afección concomitante del parénquima, el cuadro es el de un niño con lesión neurológica y deterioro profundo. Es esencial una valoración radiológica urgente con un estudio de TC. Los coágulos subdurales se distinguen por una acumulación hiperdensa y pueden acompañarse de efecto de masa y edema con-siderables
El tratamiento de estos niños se inicia con el control óptimo de cualquier hipertensión intracraneal. Quizá se requiera, como coadyuvante de estas terapéuticas, colocar un dispositivo de vigilancia de la PIC. Lós hematomas subdurales grandes con efecto de masa notable requieren extracción quirúrgica rápida, aunque en ocasiones la evacuación sólo representa un componente menor de esta lucha para controlar la hipertensión intracraneal. En algunos casos, el cerebro subyacente puede estar tan edematoso que es imposible reaproximar la duramadre y colocar nuevamente el colgajo de la craneotomía. El resultado final en estos niños es menos favorable en comparación con los hematomas epidurales y al parecer se relaciona con la presentación clínica inicial y la extensión y localización de la alteración del parénquima.

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Categoría: Pediatría.




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