Incidencia y epidemiología del Traumatismo ortopédico pediátrico


Muchas variables, como edad, estación, hora del día y factores sociales, determinan la incidencia de los traumatismos ortopédicos. La presentación más común de estos últimos es una fractura aislada. Estas anormalidades ocurren más a menudo en el verano y en las últimas horas de la tarde. El porcentaje de personas con traumatismos que sufren una fractura es cercano al 18%.
En los patrones de fracturas se observan ciertas tendencias. Las fracturas de huesos largos en niños que no caminan no son en buena medida accidentales y deben poner en alerta al traumatólogo acerca de la posibilidad de abuso. Se sabe que los tipos específicos de fracturas, como las espirales de las extremidades inferiores, las de huesos largos y las fisarias pueden ser intencionales. Al parecer, cada vez es mayor la incidencia de esta variedad de fracturas.5
Las fracturas accidentales aisladas más comunes incluyen el radio distal y el húmero. Se fractura con mayor frecuencia la tibia que el fémur. Las lesiones fisarias (que afectan la placa de crecimiento) constituyen el 22% de las fracturas en niños. La incidencia de las abiertas es del 3%. En muchas series se señala que en 4% de los pacientes pediátricos ocurren fracturas múltiples.
De todas las fracturas infantiles, el 37% sucede en la casa, el 18 a 20% se relaciona con deportes y alrededor del 3 a 9% tiene lugar en la escuela. Menos del 10% se debe a accidentes en vehículos de motor (AVM). Los índices más altos ocurren entre los dos primeros años de edad y entre los 13 y 18 años. Hay preponderancia en varones, con una proporción de 1.9:1 en los años de la adolescencia. La incidencia de fracturas llega al máximo a los 15 años en niños y 12 en niñas.’
La tasa de lesiones ortopédicas en niños con múltiples traumatismos es similar a la de mortalidad por lesiones; alrededor del 10% de los individuos con traumatismos múltiples tiene fracturas.’
Los accidentes relacionados con vehículos de motor representan la mayor parte de la mortalidad en niños mayores de un año.10 Aparentemente están disminuyendo las tasas de mortalidad por accidentes, en parte por la educación del público, vehículos más seguros y mejor cuidado médico de urgencia. Es mucho más probable que las lesiones por AVM incluyan múltiples sistemas y mucho más factible que sean mortales.
Otras causas menos comunes de lesiones óseas incluyen heridas por arma de fuego, armas penetrantes y caídas. Un estudio en el Children’s National Medical Center en Washington, D.C. demostró que el 13% de los ingresos totales se relacionó con traumatismos.11 En el Children’s Mercy Hospital los ingresos atribuidos a traumatismos se aproximan al 11% (N. Felich, datos no publicados, 1999).

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Categoría: Traumatología.




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