Invierno: Cómo enfrentar las olas de frío


Varios grados bajo cero se han registrado en la zona central de Chile. El frío puede tener efectos dañinos para la salud, que van desde enfermedades infecciosas respiratorias hasta hipotermia. Aquí presentamos una guía para evitar estos inconvenientes durante las olas de frío que se han dado estos días.

Enfermedades respiratorias invernales
Aunque el frío como tal no es causante de estas patologías, existen hábitos asociados a las bajas temperaturas que amplían el riesgo de enfermarse, como el hacinamiento y la falta de ventilación en el hogar. Asimismo, algunos agentes encuentran huéspedes con menos defensas que en verano, por lo que se propagan con mayor facilidad.

Para evitar las enfermedades respiratorias invernales existen vacunas, además, se recomienda no estar en contacto con personas enfermas, ventilar diariamente la casa, mantener a los niños en ambientes cálidos -pero no exageradamente calientes-, lavarse constantemente las manos si se está en contacto con un enfermo, evitar el exceso de abrigo en lugares cálidos o la falta de abrigo en la intemperie.

En cuanto a la contaminación ambiental, ésta constituye un irritante más que produce secreción, tos y, si la mucosa de la vía aérea está irritada, se hace más fácil el contagio. En las casas, este efecto lo producen las fuentes de calefacción en base a parafina, que liberan productos de combustión al ambiente.

Entre las enfermedades más comunes de invierno están el virus respiratorio sincicial, las infecciones provocadas por el neumococo, influenza, faringitis, laringitis y bronquitis obstructiva.

Piel
Sabañones: Son una respuesta inflamatoria anómala al frío y a la humedad, que se produce cuando los vasos sanguíneos periféricos están mal preparados para enfrentar esas condiciones. Los lugares más afectados son las puntas de los dedos de las manos y pies, y con menos frecuencia, los talones, rodillas, nariz y orejas.
Se presentan como una o varias máculas de tono rojizo-azulado, pápulas o nódulos grandes. En casos graves, pueden verse úlceras. Asimismo, suelen dar picazón, ardor y dolor. Se resuelven a menudo entre una y tres semanas.

Las principales medidas de prevención son no exponerse al frío y a la humedad (utilizando guantes, por ejemplo), así como mantener los pies secos y evitar el tabaquismo, que ha demostrado ser un antecedente en su desarrollo.

Sol: Los rayos ultravioletas siguen traspasando la capa de ozono (y las nubes), por lo tanto, continúan provocando efectos dañinos en la piel, los que van desde el envejecimiento prematuro hasta el temido cáncer cutáneo.

La principal arma son los filtros solares, productos dermatológicos que absorben selectivamente ciertas radiaciones, principalmente los rayos ultravioleta B (UVB) y también los A (UVA), que penetran la epidermis y provocan daños en forma acumulativa, desde la niñez.

Hipotermia
Se define como el descenso de la temperatura interna del cuerpo por debajo de los 35°C. Se presenta cuando el organismo comienza a perder más calor que el que puede producir. Uno de los lugares donde puede darse es en la montaña y, para evitarlo, hay que llevar el equipamiento adecuado, además de guías que conozcan el terreno y el clima. También es recomendable informar a Carabineros de Chile antes de las subidas para definir lugares y tiempos del paseo. Esto permitirá actuar si no se regresa en los horarios señalados.

Si la persona ya está con hipotermia, su tratamiento debe comenzar por la realización de medidas de soporte y recalentamiento. Estas últimas pueden ser de carácter activo, basadas en el propio corazón y músculos de la persona; y de tipo pasivo, apegando fuentes de calor externas, como sueros cálidos y frazadas térmicas. En el lugar del acontecimiento, retirar con sumo cuidado a la persona de la exposición al frío por el riesgo de arritmias cardiacas, sacar la ropa húmeda, taparla con frazadas o mantas y protegerla del viento, eso es fundamental.
Si es posible, lo mejor es trasladar al paciente con la mayor rapidez a un campamento base o centro debidamente equipado para estas emergencias, donde podrá recibir los cuidados apropiados para el caso. En general, éstos consisten en el uso de oxígeno, de sueros calentados y el control continuado de la temperatura.

El mismo efecto se da con las caídas al agua fría. Para evitar estos accidentes no hay que descuidar las protecciones en las piscinas; prohibir que los niños jueguen cerca de lugares no permitidos o con corrientes fuertes. Si están cerca de agua, aunque sepan nadar, nunca pueden quedar solos; no permitir el uso de cámaras o colchones inflables en ríos o lagos, ya que pueden derivar hacia adentro o ser arrastrados por la corriente; si quieren practicar deportes acuáticos deben usar el equipamiento adecuado y ser instruidos por profesionales y supervisados por adultos.

Ojos
Los rayos UV también pueden ser muy dañinos para los ojos, sobre todo para los que practican deportes de invierno, ya que la proporción de rayos UVB aumenta un 10% cada 1.000 metros de altura y la nieve refleja alrededor de un 80% de esta luz.

Utilizando la adecuada protección ocular, se pueden evitar las quemaduras corneales. Esta afección se llama queratitis actínica y sus síntomas no aparecen hasta después de seis horas de la exposición a los rayos. Es importante considerar que, como la córnea está en malas condiciones para soportar agresiones químicas, no hay que utilizar fármacos para quitar el rojo del ojo sin prescripción médica.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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