Los últimos tratamientos para cálculos urinarios


Los hombres y las personas obesas son los más proclives a desarrollar cálculos renales, enfermedad conocida también como cálculos urinarios o litiasis urinaria. Quienes padecen este problema pueden vivir años sin saberlo, hasta que estas pequeñas piedrecillas alojadas en los riñones intentan salir, causando un dolor súbito y muy intenso, conocido como cólico renal.

La enfermedad es bastante frecuente. De hecho, el Servicio de Urgencia de Clínica Alemana recibe uno o dos casos diarios. El doctor Alfred Krebs, urólogo de este centro de salud, afirma que “entre 1 y 15% de las personas va a tener cálculos urinarios en algún momento de su vida”.

Se forman principalmente por la saturación de sustancias como el calcio, el oxalato y el ácido úrico en la orina. Mientras se encuentran en el riñón, los cálculos generalmente no causan síntomas ni requieren tratamiento, salvo que sean de gran tamaño o estén infectados. Al migrar del riñón hacia la vejiga, la mayoría de ellos produce dolor intenso en la zona lumbar, independiente de su tamaño. Sin embargo, los pequeños generalmente son eliminados en forma espontánea. En cambio, los más grandes, ante la dificultad de ser expulsados, pueden obstruir el uréter, provocar infecciones en las vías urinarias e, incluso, deterioro de la función renal.

“Aproximadamente, el 90% de los cálculos ureterales (que están en el uréter) de hasta seis milímetros son eliminados en forma espontánea dentro de días o semanas. Pero los de mayor tamaño, o aquellos que causan dolor persistente, infección o deterioro de la función renal, requieren de alguna intervención”, destaca el doctor Krebs.

Actualmente, en Clínica Alemana se realiza un tratamiento integral de los cálculos renales, utilizando la tecnología más avanzada del país, además de efectuar estudios de metabolismo mineral para su prevención.
Sofisticadas técnicas
Hoy existen distintos y efectivos tratamientos para abordar los cálculos renales. Dependiendo del caso, el médico decide qué procedimiento es el indicado.

Uno de los más utilizados es la ureteroscopía, que consiste en la extracción de cálculos por vía endoscópica, es decir, sin necesidad de realizar incisiones. Esto se realiza a través de la uretra y los conductos urinarios superiores.

Se efectúa introduciendo un ureteroscopio rígido o flexible que permite explorar a través de una pequeña cámara la vía urinaria, llegando hasta el uréter alto e incluso al interior del riñón, cuando es necesario. Los cálculos más pequeños suelen extraerse intactos, pero los mayores a seis milímetros frecuentemente requieren de fragmentación previa, la cual se realiza a través del mismo instrumento, utilizando distintas formas de energía (láser, energía neumática, ultrasónica, entre otras). La ureteroscopía permite resolver los cálculos ureterales en más del 90% de los pacientes en forma inmediata.

Clínica Alemana inició en 2000 un proyecto de desarrollo de cirugía endoscópica con la utilización progresiva de instrumentos cada vez más finos y delicados. También dispone de un sofisticado equipo Láser Holmium, especial para cálculos, y de ureteroscopios flexibles que permiten acceder a toda la vía urinaria de una manera mínimamente invasiva, segura y eficaz.

Otra alternativa de tratamiento es la litotripsia extracorpórea, técnica que consiste en la fragmentación o pulverización de las piedrecillas mediante aplicación externa de ondas de choque, generadas por un litotriptor. Luego del procedimiento, el paciente debe eliminar los fragmentos por la vía urinaria. Es una modalidad no invasiva y muy efectiva. Sin embargo, requiere que el cálculo a tratar sea claramente visible bajo rayos X y esto no siempre es posible.

“Este tratamiento tiene una tasa de éxito de alrededor de 80-90%, dependiendo de la ubicación, tamaño y dureza del cálculo”, asegura el doctor Krebs.
Cuando se trata de cálculos renales de gran tamaño es preferible acudir a la cirugía percutánea, intervención que permite fragmentar y extraer los cálculos a través de una punción en la pared lateral del abdomen, de manera de acceder directamente al interior del sistema colector del riñón.

También hay casos -explica el doctor Krebs- en que para extraer un gran cálculo del uréter es necesario efectuar una cirugía laparoscópica, o sea, intervenir por vía abdominal mediante pequeñas incisiones, por donde se introducen los instrumentos junto con una cámara para visualizar el procedimiento.

En cuanto a la cirugía abierta, el urólogo explica que actualmente, es muy raro que se recurra a esta vía para resolver los cálculos urinarios, ya que existen alternativas menos invasivas de igual o mayor efectividad.

“En Clínica Alemana realizamos aproximadamente 200 ureteroscopías al año para tratar cálculos ureterales y renales, cifra que ha aumentado de manera constante desde el año 2000. Las litotripsias extracorpóreas, en cambio, se han estabilizado en alrededor de 80 a 100 procedimientos anuales. La cirugía percutánea, laparoscópica y abierta por cálculos es mucho menos habitual”, afirma el doctor Krebs.

Finalmente, recalca que los pacientes tratados tienen una alta probabilidad de volver a desarrollar cálculos, especialmente si no modifican sus hábitos alimentarios. Lo más importante es restringir la ingesta de carnes y sal, e incrementar el consumo de líquido a dos a tres litros diarios. De lo contrario, es posible que el 50% de ellos vuelva a presentar un cálculo durante los cinco años siguientes al episodio tratado.

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Categoría: Exámenes y Equipo Médico.




One Response to “Los últimos tratamientos para cálculos urinarios”

  1. goyo Dice:

    quisiera saber el precio del tratamiento de las ondas de choque


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