Maternidad Anafilaxia y embarazo


La exposición al látex, la administración de antibióticos y las picaduras de insectos pueden provocar una gran reacción alérgica durante el embarazo llamada anafilaxia. Este cuadro incluye compromiso cardiovascular -en el que se produce vasodilatación y cae la presión arterial-, y edema y broncoconstricción en las vías respiratorias que puede derivar en una asfixia. En ambos casos, la persona puede caer en un shock anafiláctico, el cuadro extremo de esta condición. La anafilaxia, además, puede ir acompañada de urticaria e hinchazón de párpados o labios.

Las causas más comunes de anafilaxia durante el embarazo son:

a) Exposición al látex
Se ha reportado en partos vaginales y cesáreas. Antes de someterse a una de estas intervenciones, una mujer debería tener en cuenta ciertos factores de riesgo, como las reacciones alérgicas directas a elementos que lo tengan. Por ejemplo, picazón al usar guantes o al inflar globos, y prurito por el contacto con preservativos. En estos casos, tiene que consultar inmediatamente.

También se pueden producir reacciones alérgicas a alimentos con reactividad cruzada con el látex, como kiwi, palta, plátano, mango, papaya, castaña, tomate, piña, melón, castaña y papa. Asimismo, se consideran las múltiples intervenciones quirúrgicas, operaciones durante el primer año de vida, tener alergia a varios agentes y la exposición constante de los profesionales de la salud.

“En caso de sospecha, se puede hacer un examen de sangre porque no se recomiendan los test cutáneos durante el embarazo. Previo al parto, toda mujer, independiente de no ser del grupo de riesgo, debería ser interrogada sobre sus alergias y reacciones después del uso de preservativos, síntomas clínicos después del contacto con látex o con las frutas mencionadas anteriormente”, explica la doctora Ana María Agar, inmunóloga de Clínica Alemana.

b) Picaduras de insecto en personas sensibilizadas
Principalmente, la picadura de abeja puede producir muerte fetal por un envenenamiento sistémico si es que cruza la placenta. Esto puede suceder sólo en mujeres alérgicas, si no, sólo se presentaría una inflamación local menor. Pero, al producir anafilaxia, puede haber compromiso fetal secundario a una insuficiencia placentaria porque cae la presión y no llega suficiente irrigación a la guagua.
Otros factores que pueden llegar a producir anafilaxia durante la gestación son la administración de antibióticos y el uso de anestésicos locales, medicamentos para inducción a anestesia general, e incluso, la inmunoterapia para desensibilizar a algún alergeno.

Cómo detener la anafilaxia
La doctora Agar agrega que dentro del embarazo, la anafilaxia es un evento poco común, pero que si se da, puede tener consecuencias fatales para la madre y el feto, por lo que siempre hay que tener un rol preventivo. Luego, el tratamiento se realiza con los mismos medicamentos que en la anafilaxia convencional.

“Lo primero es discontinuar el agente ofensor para que no siga haciendo efecto, apoyar con medicamentos a la madre para evitar el colapso, practicar resucitación materna en caso de ser necesario y monitoreo del status fetal con preparación para un parto inmediato si el feto se compromete”, asegura la doctora Agar.

Además, hay que poner a la madre en una posición adecuada para facilitar el retorno venoso y la irrigación útero-placentaria. Se ha establecido que la epinefrina (adrenalina) se puede utilizar aunque produzca vasoconstricción porque ayuda a que aumente la irrigación arterial a la madre y al niño.

“En cuanto al uso de antialérgicos, sólo algunos están permitidos en el embarazo, como son la clorfenamina durante el primer trimestre, y la loratadina y cetirizina durante el segundo y tercer trimestre, pero siempre con control médico”, concluye la especialista.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Fertilidad y Embarazo.




Deja un comentario