Mitos y verdades de la piel


El sol es hoy uno de los principales enemigos de la piel. Sin embargo, es posible mantener a raya sus efectos, con hábitos de vida saludables y algunas medidas adicionales.

Aquí, especialistas del Servicio de Dermatología de Clínica Alemana, aclaran algunos mitos y aconsejan sobre las medidas que se deben tomar para mantener una piel sana y hermosa.

Los hombres se arrugan menos que las mujeres
Mito. Ambos tienen un envejecimiento de acuerdo con su edad, pero la mujer habitualmente ha tomado mucho más sol durante su vida, por lo tanto, muchas veces presenta antes más signos de envejecimiento.

El solarium hace que se envejezca antes la piel
Verdad. El principal problema del solarium no es el cáncer de piel, sino que produce fotoenvejecimiento. Una persona envejece cada vez que se entra a un solarium.

Tomar sol embarazada mancha la piel
Verdad. En el embarazo hay un aumento de la hormona melanocítica estimulante, que hace que durante este periodo una mujer, con o sin sol, tenga un aumento de las pecas, del color de las areolas mamarias y de la pigmentación de los labios mayores, entre otros. Si las futuras madres toman sol, están más proclives a que se manchen.
Los “lunares carnosos” son malos
Mito. Las características de volumen de un lunar no dan las características de malignidad, son otros los aspectos que hacen que un lunar sea benigno o maligno. En general, los “lunares carnosos” o nevos dérmicos, son absolutamente benignos.

Los papilomas o protuberancias de la piel que habitualmente aparecen en el cuello son más comunes en personas con sobrepeso
Verdad. La gente que es obesa normalmente tiene mayor cantidad de papilomas en el cuello por un problema de resistencia a la insulina.

El melanoma (lunar maligno) siempre tiene mal pronóstico
Mito. El melanoma puede tener un pronóstico muy positivo si se detecta cuando tiene menos de un milímetro de grosor. Solamente puede tener un mal pronóstico cuando tiene más de cuatro milímetros. Dependiendo del momento de la consulta, el melanoma puede ser una enfermedad gravísima por diagnóstico tardío o una absolutamente tratable por detección precoz.

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Categoría: Pediatría.




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