Mordeduras de perros y otros mamíferos en los recién nacidos


Los niños entre cinco y 14 años de edad representan el 40% de las víctimas de mordeduras de perros cada año. La mayor incidencia se observa en los meses de clima cálido. Las muertes publicadas secundarias a lesiones por mordedura de perro se deben a hemorragia; no hay muertes publicadas por rabia.
Además de completar el tratamiento contra tétanos descrito antes, estas heridas deben irrigarse con cantidades abundantes de solución salina o agua y jabón. El uso de compuestos cuaternarios de amonio no aporta beneficios especiales. El tejido desvitalizado se desbrida y las heridas en áreas que no tengan importancia cosmética se dejan abiertas. Es mejor dejar abiertas las heridas por punción, dondequiera que se encuentren. La herida se examina de nueva cuenta en 24 a 48 horas.
La flora bucal del perro incluye estreptococos, estafilococos, actinomicetos, especies de Pasteurella, otras bacterias gramnegativas y microorganismos anaerobios. La penicilina o cefalotina combaten en forma efectiva la mayor parte de las infecciones. Pueden ser preferibles amoxicilina más Augmentin en virtud de su eficacia sobre Pasteurella multocida y Staphylococcus aureus.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Pediatría.




Deja un comentario