MORDEDURAS POR SERPIENTES DE CORAL en los recién nacidos


El veneno de las especies de coral no tiene citotoxinas. Existe una reacción tisular local mínima por la cual se juzga el envenenamiento. El dolor en el sitio afectado también es mínimo. Debe suponerse que una persona con lesión local suficiente para sugerir masticación por parte de la serpiente está envenenado. Las manifestaciones clínicas pueden aparecer hasta 12 horas más tarde.
El veneno de este tipo de víboras consiste en péptidos neurotóxicos y enzimas que tienen una acción similar al curare. Los estudios de laboratorio iniciales en caso de mordedura por una serpiente de hoyuelos en la cabeza no tienen valor en este caso y son innecesarios. El síntoma inicial puede ser somnolencia o incluso euforia. Si la situación clínica lo justifica, tal vez sea conveniente realizar pruebas para detección de alcohol y sustancias tóxicas en sangre y orina. A medida que el cuadro clínico progresa, hay debilidad, fasciculaciones locales, diplopía y lenguaje farfullante, indicativo de parálisis bulbar. Una vez que inician los síntomas, la progresión es rápida. La depresión respiratoria y parálisis de los músculos respiratorios pueden durar varios días. Es posible que la recuperación total tarde semanas.
Cualquier paciente con sospecha de envenenamiento debe observarse durante un mínimo de 12 horas. Deben evitarse los fármacos con efecto depresor respiratorio. Si fue difícil retirar a la serpiente del sitio que mordió, existe un alto índice de sospecha de envenenamiento y hay que observar a la persona durante 24 horas. Algunos sugieren iniciar el antídoto en estos casos, aun sin los síntomas sistémicos iniciales.
Las funciones respiratoria y neurológica deben vigilarse de cerca. Los flujos máximos y el volumen de ventilación pulmonar son parámetros importantes a cuidar. Estos individuos deben intubarse pronto si la progresión de los síntomas respiratorios se vuelve preocupante. El antídoto está indicado ante la menor evidencia de los síntomas. Un esquema de gradación como el que se emplea para las víboras de hoyuelos en la cabeza no funciona tan bien con las mordeduras por serpientes de coral. El antídoto contra estas víboras también es suero equino y se realizan las mismas pruebas cutáneas antes de administrarlo. La dosis inicial es de cinco ampolletas, incluso en los casos de envenenamiento leve. Esta dosis puede diluirse en 250 ml de solución salina normal y suministrarse a ritmo de 3 a 4 ml/h como goteo lento para valorar mejor la aparición de alguna reacción alérgica. Si no hay manifestaciones alérgicas, se aumenta con lentitud la velocidad de in-fusión a 120 ml/h, lo cual supone dos o tres ampolletas por hora. El incremento de la dosis depende de la reacción sintomática. La respuesta no es tan rápida y predecible como en el envenenamiento por serpientes de hoyuelos en la cabeza.

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Categoría: Pediatría.




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