Niños Alergias desde los primeros años


Una persona nace con la predisposición genética a ser alérgica, principalmente, dado por la historia familiar; sin embargo, es el medio ambiente el que determina los alergenos a los que estamos expuestos y así, a qué nos sensibilizamos. En otras palabras, no se puede ser alérgico a sustancias con las que nunca se haya topado. Sobre todo en los recién nacidos, se debe tener en cuenta que hay exposiciones poco evidentes, como los alergenos traspasados al lactante a través de la leche materna. Asimismo, un medicamento que nunca se ha tomado, no puede producir una reacción.

La doctora Alejandra Aird, a cargo del Laboratorio de Alergias de Clínica Alemana, explica que la principal fuente de alergenos para los niños pequeños es de origen alimentario, como la leche.

Primeras manifestaciones
Las alergias alimentarias pueden aparecer desde los primeros días de vida. Sus manifestaciones son muy variadas y van desde dermatitis atópica, urticaria y diversos síntomas de la esfera gastrointestinal, como cólicos, diarrea, constipación, deposiciones con sangre y reflujo gastroesofágico, ente otros. En casos más graves, puede haber obstrucción respiratoria y shock anafiláctico.

Más tarde, en la etapa preescolar comienzan las alergias respiratorias al polvo de habitación, hongos, polen de árboles, pastos y malezas, y caspa de animales. Éstas se expresan principalmente como rinitis, conjuntivitis y asma. Además, por estar constantemente con infecciones, pueden llevar a complicaciones como sinusitis crónica.

¿Han aumentado las alergias con el tiempo?
La especialista confirma que las reacciones alérgicas sí han aumentado en las últimas décadas, pero asegura que no hay una sola razón que lo explique.
“Existe una importante diferencia en la frecuencia de patologías alérgicas entre los países desarrollados y los subdesarrollados. Este mismo fenómeno se aprecia entre áreas urbanas y rurales, siendo la prevalencia mucho mayor en los dos primeros casos. Debido a esto, se piensa que factores ambientales y el estilo de vida occidental son determinantes en el desarrollo de estas patologías. También es probable que el contacto con microorganismos en forma temprana por medio de infecciones durante la niñez, las vacunas y el contacto con animales de granja tengan algún efecto protector para prevenir el posterior desarrollo de estos trastornos”, explica la doctora Aird.

En el caso de las alergias alimentarias, la introducción temprana de alimentos en un intestino aún inmaduro incrementaría la exposición del lactante a alergenos del tipo alimentario, con el consecuente aumento del riesgo de desarrollar alergia.

El tratamiento de las enfermedades alérgicas se basa en evitar al máximo el contacto con el alergeno causante de la sintomatología; tratamiento sintomático con antialérgicos (antihistamínicos); tratamiento preventor con corticoides tópicos, en el caso de las alergias respiratorias; corticoides sistémicos en el caso de síntomas más severos y, excepcionalmente, en casos graves, inmunosupresores. Por ejemplo, si se tiene alergia en primavera, desde agosto hay que iniciar el tratamiento, porque como se usan por la nariz, al tener muchas secreciones nasales previas, no se pueden inhalar bien y no se logra el efecto esperado.
Medidas de prevención

Lo más importante es evitar la exposición a los alergenos.

Para alergias alimentarias:
Privilegiar la lactancia materna
Introducir alimentación sólida después de los cinco meses de edad.
Postergar la introducción de alimentos alergizantes (huevo, maní, pescados y mariscos) después del año de vida.
En casos de riesgo, como por ejemplo, hermanos de pacientes alérgicos a alimentos, se recomienda evitar alimentos alergizantes durante el embarazo y la lactancia.

Para la rinitis:
No ventilar la casa antes de las 10:00 o después de las 19:00 horas, cuando los niveles de polen están más altos.
Salir con anteojos para evitar conjuntivitis alérgicas.
No viajar con las ventanas del auto abiertas
Evitar salir cuando los niveles de polen están elevados.
Evitar contacto con pasto recién cortado

Para alergias al polvo de habitación y hongos:
Evitar ambientes húmedos
No permitir fumar en la casa
Aspirar alfombras y colchones frecuentemente.
Considerar eliminar alfombras
Eliminar peluches y otros elementos que acumulen polvo, como revistas.
En lo posible, utilizar colchones, box springs y almohadas antialérgicas.
Cambiar almohadas cada tres años

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Pediatría.




Deja un comentario