Nutrición parenteral doméstica en los recién nacidos


La nutrición parenteral doméstica (NPD) es un área del apoyo nutricional que va en rápido desarrollo. Alrededor de 40 000 pacientes cada año reciben este tratamiento en Estados Unidos y su empleo en este país es cuatro a 10 veces mayor al de otros países desarrollados.122 El costo de la NPD rebasa los 800 millones de dólares cada año en dicha nación, aparte de los costos adicionales de hospitalizaciones. El costo promedio para mantener a un paciente pediátrico con NPD varía de 100 000 a 150 000 dólares cada año. El diagnóstico más frecuente entre los individuos con este apoyo nutricional es el cáncer, seguido por la enfermedad intestinal inflamatoria y el síndrome de intestino corto.
La NPD para lactantes y niños supone ventajas psicológicas, sociales y económicas bien documentadas sobre la hospitalización continua, siempre que los pacientes y los padres se hayan seleccionado con cuidado y se disponga de apoyo continuo. Está indicada la NPD principalmente cuando a) el diagnóstico primario impide el crecimiento y desarrollo normales sin la nu trición parenteral complementaria y b) cuando existe una necesidad potencial de 14 a 30 días o más de NP convencional. Aunque muchas de las instancias que pagan el servicio médico no están dispuestas a sufragar el tratamiento de pacientes con NPD a corto plazo (< 90 días), muchos pacientes se benefician de modo considerable con esta forma de tratamiento, además de que la terapéutica en casa reduce los costos y mejora el bienestar de la persona. Una vez que se coloca el catéter venoso central de silastic, un protocolo detallado para NPD se adapta a cada paciente y familia, y el método de infusión y los cuidados del catéter se describen paso a paso. Cuando el niño se encuentra esta-ble, con la administración del volumen y concentración óptimos de la NP durante 24 horas, se inicia una fase de adaptación. Esta consiste en disminuir la duración de la infusión en dos horas cada día mientras se mantiene constante el volumen total mediante el aumento adecuado de la velocidad de infusión. Lo ideal para este proceso es una bomba de infusión volumétrica eléctrica que puede programarse para aumentar y disminuir el ritmo de infusión al inicio y término de la NPT. Al final, el paciente tolera la infusión de las necesidades nutricionales de 24 horas en 10 a 12 horas durante la noche. La irrigación del catéter con solución salina heparinizada y el taponamiento del mismo du-rante el día permiten a los padres y el niño llevar un estilo de vida más normal. La solución nutricional puede prepararla la farmacia del hospital o bien alguno de los diversos proveedores comerciales puede surtirla al paciente en casa. Un programa de NPD cuesta la mitad o la tercera parte del costo de la NP hospitalaria y lo ideal es que lo instituyan los farmacéuticos, dietistas y enfermeras del equipo de nutrición enteral y parenteral. Por desgracia, las complicaciones aún no están bien documentadas, pero la NPD es al parecer relativamente segura. Con base en un análisis más grande de sujetos con NPD, la Fundación Oley documentó la supervivencia cercana al 92% en los niños.122 La mayoría de estos individuos alcanzó la rehabilitación hasta la actividad normal y se observó un promedio de 1.8 complicaciones por año de nutrición parenteral doméstica.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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