Nutrición parenteral en los recién nacidos


La decisión de iniciar la nutrición parenteral para disminuir la morbilidad y mortalidad debe compararse con el riesgo de complicaciones graves de la técnica, en especial la sepsis. Hay dos abordajes generales posi bles para la alimentación intravenosa de lactantes y niños. Son la infusión venosa central de una solución de glucosa hipertónica o la infusión periférica de una solución de glucosa hipertónica moderada.
La nutrición parenteral (NP) es la forma ideal para mantener la nutrición en los lactantes y niños incapaces de tolerar los alimentos enterales. En el periodo neonatal, los lactantes muy inmaduros deben recibir NP después de las primeras 24 a 48 horas de vida extrauterina. El lactante de término amerita apoyo nutricional parenteral si los periodos de inanición duran más de cuatro o cinco días. Otros lactantes que necesitan este tipo de apoyo nutricional son aquéllos en quienes se anticipa un estado de inanición prolongada. Los niños mayores y los adultos casi nunca requieren NP, a menos que los periodos de inanición sean mayores de siete a 10 días. Los individuos con longitud intestinal insuficiente necesitan nutrición parenteral a largo plazo. Otras indicaciones son la malabsorción o diarrea crónica, enfermedad intestinal inflamatoria y radioterapia o quimioterapia, con disfunción gastrointestinal consecuente.
El tipo de acceso venoso varía de acuerdo con las necesidades nutricionales del paciente. Para menos de 10 a 14 días, la NPT es una alternativa ideal. La nutrición parenteral periférica tiene la ventaja de una cantidad relativamente baja de complicaciones graves y cada catéter intravenoso dura dos o tres días. La cantidad de calorías que puede aportarse con la NP periférica es limitada porque las soluciones de glucosa con concentración superior al 12.5% producen grados variables de esclerosis venosa. Las emulsiones de lípidos son tolerables y tienen un efecto protector sobre el endotelio venoso.
La NP venosa central puede administrarse mediante un catéter de silastic instalado en un túnel. En fecha reciente se inició el uso del catéter venoso central per-cutáneo en una gran proporción de pacientes con NPT. El mantenimiento de todos estos catéteres requiere limpieza del segmento cutáneo con una solución antiséptica y cambio de vendaje seco en días alternos.93 Las mangueras y las bolsas de infusión se cambian cada 72 horas, junto con un nuevo filtro milimétrico (0.22µm) que se coloca en línea para eliminar las partículas, como sales de calcio o microorganismos que puedan contaminar la solución. Se utiliza un filtro de 1.2 p.m cuando se administran lípidos en una mezcla 3:1. Las mangueras de los lípidos deben cambiarse cada 24 horas. Para mantener estas líneas en forma adecuada y prevenir una infección se precisan cuidados meticulosos, ya que estos catéteres son una causa frecuente de sepsis en el neonato muy pequeño.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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