OBSTRUCCION DE LAS VIAS URINARIAS OBSTRUCCION DE LAS VIAS URINARIAS


La obstrucción uretral fetal produce hipoplasia pulmonar y displasia renal; estas consecuencias, que a menudo son letales, pueden atenuarse si se descomprime la vía urinaria antes del nacimiento.43 La evolución natural de la obstrucción urinaria fetal sin tratamiento está bien documentada y los criterios de selección basados en el volumen urinario fetal, los niveles de elec-trólitos (cuadro 11-2) y la apariencia sonográfica de los riñones fetales son confiables.44’45
De todos los fetos con dilatación de las vías urinarias, hasta el 90% puede prescindir de la intervención (fig. 11-7). El feto con un sistema dilatado de baja presión que mantiene un buen gasto urinario continuo y volumen adecuado de líquido amniótico no requiere intervención. Está claro que el feto con displasia renal grave irreversible, incluso con la descompresión, no debe someterse al tratamiento. El sujeto con enfermedad unilateral de cualquier tipo y riñón contralateral con funcionamiento normal puede tratarse en forma conservadora, ya que la enfermedad no pone en peligro la vida. Sin embargo, los fetos con hidronefrosis bilateral grave por obstrucción uretral que tienen buena función renal y desarrollan oligohidramnios ameritan tratamiento. Si los pulmones están maduros, el feto puede nacer antes para la descompresión posnatal. Si los pulmones son inmaduros, la vejiga puede descomprimirse dentro del útero con la instalación de una derivación percutánea bajo guía sonográfica,4ó por vesicostomía fetal abierta,” vesicostomía fetoscópica48 o colocación de una férula de malla de alambre, que resuelven los problemas técnicos que se encontraban antes con las derivaciones (disfunción, desalojo y rotura de la pared abdominal).49
La experiencia con el tratamiento de varios cientos de fetos en muchas instituciones sugiere que la selección es to bastante buena para evitar la intervención inadecuada y que la restauración del líquido amniótico previene el desarrollo de hipoplasia pulmonar fetal. Aún no queda claro si la intervención intrauterina detiene o revierte los cambios displásicos quísticos causados por la uropatía obstructiva. Es posible que los cambios displásicos iniciados en el útero afecten la función renal en forma progresiva conforme aumenta la demanda con el crecimiento. El alivio de la obstrucción durante la fase más activa de la nefrogénesis, entre las semanas 20 y 30 de gestación, elimina el daño adicional y permite que la nefrogénesis progrese en forma normal.

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Categoría: Pediatría.




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