Piscinas y cloro: Una mezcla de cuidado


Llega el sol y el verano y con ellos el boom de las piscinas. Pero ¿qué efectos tiene el cloro de éstas sobre el organismo? Según los especialistas, éstos estarían relacionados con problemas en la piel y el sistema respiratorio.

La doctora Ximena Fajre, dermatóloga de Clínica Alemana, señala que las consecuencias más comunes del cloro en las piscinas son locales y afectan, sobre todo, la piel y el pelo. La especialista advierte que, en general, “todas aquellas patologías de piel seca, por ejemplo, dermatitis atópica, suelen empeorar con el uso de piscinas cloradas y en concentraciones mayores, puede actuar como un irritante de la piel y mucosas e, incluso, provocar acné”.

Además, “se produce una decoloración de los vellos corporales y cabellos tinturados, y el pelo se endurece, lo que se previene con el uso de gorro”.

En relación con la caída del pelo, la experta señala que “no tiene relación con el cloro”.

Los niños, por el tipo de piel más fina y menos grasa, tienden a experimentar una mayor sequedad en la piel, sobre todo considerando que el tiempo que pasan en el agua es mayor.

Por eso la doctora Fajre aconseja aplicar una crema barrera antes de entrar a la piscina, idealmente, con protección solar factor 15 o más. Además, es recomendable ducharse y usar loción hidratante después del baño en la piscina.

Piscinas temperadas
El doctor Raúl Corrales, broncopulmonar infantil de Clínica Alemana, explica que el efecto del cloro es dañino, especialmente, en las piscinas temperadas, ya que sobre el agua se produce una capa de vapor de cloro de unos 20 cm. que permanece en la superficie y que las personas respiran. “Esto puede perjudicar, principalmente, a los pacientes asmáticos o con alguna patología respiratoria previa, ya que favorece la obstrucción de la vía aérea”, señala.
Las piscinas no temperadas deben ser mantenidas con niveles adecuados de cloro para disminuir al mínimo los efectos sobre el sistema respiratorio, ya que muy concentrado puede provocar problemas oculares, en la piel y el cabello.

La doctora Fajre, sostiene que “es indispensable que el lugar donde estén las piscinas temperadas, generalmente bajo techo, tengan una buena ventilación, ya que de lo contrario aumenta la concentración de cloro provocando un mayor efecto irritante sobre la piel y la mucosa respiratoria o conjuntival”.

Además, el doctor Corrales señala que hay que tener especial cuidado con los niños, ya que son quienes más se sumergen en el agua. “Al pasar el cloro por la nariz se irritan las fosas nasales, lo que provoca un efecto local, aunque igualmente puede favorecer problemas como sinusitis o rinitis”, señala.

Ambos especialistas coinciden en preferir alternativas desinfectantes como el ozono en reemplazo del cloro, con el fin de mitigar estos efectos nocivos. “Si no se puede evitar su uso, hay que tener cuidado con las concentraciones excesivas de cloro y tomar en cuenta precauciones como una buena manutención de la piscina con niveles adecuados y con ayuda de personal capacitado”, concluye el doctor Corrales.

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Categoría: Medicina Deportiva.




2 Responses to “Piscinas y cloro: Una mezcla de cuidado”

  1. Kathy Dice:

    Es Que yo me bañe hoy en un balneario en piscina tempera y me paso que se me tapaban las narices y que me ahogaba y se me taparon los oídos pero yo soy un poco asmática y alergia yo les quería preguntar ¿Lo que me paso a que se debe?


  2. EGED Dice:

    Buenas, es la segunda vez que me pasa que cuando voy a una piscina al aire libre me sale una especie de quemadura en el prepuscio, todo esto despues de bañarme y quitarme el cloro de igual manera, quisiera saber a que se debe esto y si ello puede afectar a mi pareja si se mantuvo relaciones sexuales un dia despues de haberme bañado en la piscina?, espero su pronta respuesta, gracias…


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