Planeación previa de la valoración inicial y tratamiento del niño traumatizado


El traumatismo es una urgencia quirúrgica esencial. Los incidentes traumáticos no se planean ni anticipan y se presentan en el momento menos esperado. El paciente traumatizado trastorna totalmente la rutina ordenada y atareada de un hospital. Para minimizar esta alteración se debe desarrollar un plan predesarrollado y bien concebido en un hospital que suministra atención a los traumatizados.
Una institución que elige ser un participante activo del sistema traumatológico y tratar a niños lesionados debe desarrollar un plan para instituir terapia apropiada antes de la llegada del primer paciente. El plan debe incluir la identificación y entrenamiento y suministrar credenciales para el personal de traumatología pediátrica. También debe contar con un área de reanimación, equipo apropiado, instalación de instrumentos de comunicación interna y externa y servicio médico de urgencias local y regional
Existen seis áreas en cualquier hospital en las cualesse puede valorar o tratar a un niño traumatizado: Departamento de urgencia (área de reanimación) Unidad de cuidados intensivos
Quirófano
Unidad pediátrica
Departamento de radiología
Area de medicina de rehabilitación
En el lapso de la primera hora de atención, el departamento de urgencias es el más importante.
La atención del paciente traumatizado la ofrece mejor el equipo de traumatología. Un grupo multidisciplinario es más efectivo en la atención del niño traumatizado. Los miembros del equipo de traumatología pediátrica incluyen un jefe de equipo, cirujanos, especialistas en medicina de urgencia, subespecialistas quirúrgicos, enfermeras de traumatología y personal paramédico.
El jefe del equipo debe ser un cirujano traumatólogo debido a que un traumatismo es un trastorno quirúrgico y por tanto su fisiopatología está íntimamente relacionada con la fisiología quirúrgica. En caso de niños traumatizados, el cirujano traumatólogo debe tener una especialidad en traumatismos pediátricos. El jefe del equipo debe actuar como director de la atención. Esta persona es responsable de la valoración global del niño y debe asegurar que la valoración y reanimación del niño se realicen en forma rápida y exacta. Este jefe está encargado de la síntesis de toda la información recibida y de la formulación de planes de atención a corto y largo plazos. El jefe del equipo debe determinar cuándo es adecuada la reanimación y cuándo es necesario un procedimiento quirúrgico. Debe coordinar la atención sugerida por los subespecialistas quirúrgicos (ortopedistas, neurocirujanos) y, sobre todo, debe vigilar constantemente el estado general del niño. El cirujano principal determina qué intervención quirúrgica es prioritaria y, en ocasiones, si se debe practicar determinado procedimiento.38
Los demás miembros del equipo deben estar adecuadamente capacitados en la atención del niño traumatizado. Por lo general, todos los especialistas han recibido capacitación para considerar el mejor método para una lesión determinada, desde su punto de vista. Sin embargo, la atención que puede ser óptima para un traumatismo de un sistema único puede no serlo si se aplica en un traumatismo multisistémico. Por esta razón, el especialista debe estar de acuerdo en seguir las decisiones del cirujano principal.
Sin importar cuál sea su especialidad, cada miembro del equipo de traumatología pediátrica debe haber tomado el curso AAVT. Este tipo de adiestramiento permite una mejor comunicación entre los miembros del equipo, asegurando que las prioridades de las lesiones que ponen en peligro la vida sean bien conocidas y aceptadas por todos los miembros del equipo. Las enfermeras que funcionan como miembros del equipo de traumatología deben haber recibido también el curso AAVT.
Se debe asignar una habitación específica para la evaluación y reanimación del niño traumatizado. Casi siempre esta área se localiza en el departamento de urgencias y debe tener un tamaño adecuado para alojar al personal de traumatología y el equipo necesario de reanimación.
Los cuartos de reanimación deben contar con luz apropiada y lámparas de quirófano disponibles. Se requiere un método para controlar la temperatura ambiente para el paciente o la habitación. En todo momento debe contarse en la estancia con un equipo para administración intravenosa, de gran volumen y con calentador. Se debe almacenar sangre en el departamento de urgencias, específicamente paquetes de eritrocitos Rh negativos con títulos O bajos. Los abasteci-mientos quirúrgicos incluyen catéteres intravenosos estériles de gran diámetro, equipo para corte, instrumentos de toracotomía y sondas de toracotomía con dispositivos de sellos de agua.
Otro equipo debe incluir dispositivos de vigilancia de la saturación de oxígeno y del dióxido de carbono del volumen corriente final, además de los instrumentos de vigilancia fisiológicos de múltiples canales, un monitor automático de presión sanguínea y un equipo de desfibrilación cardiaca. Debe estar disponible un equipo para intubación endotraqueal, cricotiroidotomía y traqueostomía. La mejor relación disponible del equipo requerido es la publicada por el American College of Surgeons, Committee on Trauma.

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Categoría: Pediatría.




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