Prematuros: ¿Cómo es su futuro?


Un niño prematuro es el que nace antes de las 37 semanas de gestación. Mientras más precoz su nacimiento, más inmaduros son sus sistemas. Esto hace que, en la mayoría de los casos, sea necesario hospitalizarlos por periodos de hasta tres meses antes de ser llevados a su casa, aunque en ocasiones el plazo puede ser más largo.

Mientras más prematuros, más complicaciones pueden presentar durante su vida porque este periodo es muy crítico, ya que deben tener una adaptación precoz a la vida extrauterina, requieren de ventilación mecánica para sobrevivir y necesitan alimentación directamente a la circulación sanguínea, entre otros. En los más pequeños, este periodo inicial está marcado por complicaciones que amenazan su vida en más de una oportunidad.

La sobrevida de los prematuros en Chile es similar a la de países desarrollados (el límite es de 500 grs. o 24 semanas). Al ser dados de alta, han superado una etapa muy crítica, pero empiezan un periodo marcado por eventuales secuelas de su prematurez, las que son diversas y variables en cada uno y más probables mientras antes nacieron. Las áreas más afectadas incluyen problemas respiratorios, nutricionales, visuales y auditivos, además de dificultades neurológicas en la esfera motriz y cognitiva desde la etapa preescolar, y de adaptación social y desarrollo emocional.

El inconveniente más común que presentan los prematuros es la displasia broncopulmonar debido a la inmadurez de su sistema respiratorio. En estos casos, requieren por tiempo prolongado oxígeno adicional. “Los niños con displasia se van con oxígeno a la casa, pero a los dos o tres meses ya no lo necesitan. Esta condición se ve más en los nacidos con 24 a 28 semanas de gestación y que requirieron ventilación mecánica en los primeros días de vida, tenían infección previa al nacimiento y/o presentaron ductus arterioso persistente. Por ejemplo, no tenemos prematuros en el programa de seguimiento con más de tres años y que sigan utilizándolo”, explica la doctora Marcela Pérez, neonatóloga de Clínica Alemana, quien recientemente participó en el Congreso Anual de la Sociedad Pediátrica de Investigación Estadounidense realizado en Hawai, en mayo de este año.

En esta instancia se destacó que, si bien los que tuvieron displasia broncopulmonar son capaces de superar en los primeros años de vida cuadros infecciosos y de obstrucción bronquial crónica, pueden seguir teniendo una función pulmonar alterada en la adultez, reflejada al momento de realizarles exámenes relacionados con su capacidad respiratoria.

En tanto, la especialista asegura que el objetivo es que estos niños puedan tener una vida casi sin restricciones teniendo algunos cuidados, como evitar contagios con virus respiratorios durante los dos primeros años de vida, sobre todo en otoño e invierno, periodo en que son muy agresivos para el pulmón, por lo que tienen grandes probabilidades de hospitalizarse, volver a depender de oxígeno o que éste sea más necesario que antes.
“Después de cumplidos los dos años, autorizamos a las madres a incorporarlos en actividades habituales familiares como ir a cumpleaños y paseos. Las vacunas para enfermedades prevenibles u otro similar están absolutamente indicadas en ellos”, agrega.

Déficit neurológico
Mientras más prematuros, mayor es la posibilidad de que tengan déficit en aspectos neurológicos, especialmente cuando presentan hemorragia cerebral. Generalmente, en los primeros meses desarrollan problemas motrices y luego de organización espacial, además, tienden a ser más activos e inquietos. Asimismo, el desarrollo del lenguaje y las capacidades auditiva y de visión se puede ver afectado.

También tienen alteraciones de sueño durante su primer año en la casa. La doctora Pérez asegura que, probablemente, se debe al hecho de estar grave mucho tiempo, con luces de noche, ruidos y alarmas. “Adoptamos una forma de atención que minimiza todo factor agresor al ambiente de un prematuro. Esto significa respetar su ciclo de vigilia-sueño, con menos luz artificial; usar “nido” de contención y procedimientos sin o con el mínimo dolor, y mantener a los padres presentes activamente en la atención, entre otros. Sabemos que el hogar es el ambiente óptimo para que ellos se desarrollen superadas las complicaciones iniciales”, dice.

La especialista agrega que uno de los aspectos que se trató en el congreso fue que en los niños prematuros se han reportado problemas psico-sociales y de adaptación con el entorno en la etapa preescolar y escolar: “Sabemos que la detección precoz, esto es, la evaluación por un especialista y la intervención, es fundamental para asegurarles un normal desarrollo”.

Inmadurez gastrointestinal
Al nacer antes de tiempo, los prematuros reciben alimentación cuando todavía no corresponde y su sistema digestivo no está preparado. Por esto, pueden no tolerar la leche, tener trastornos de succión y deglución, e infecciones intestinales sólo por la inmadurez intestinal. En casos más graves, ha sido necesario resecarles (cortarles) esos segmentos intestinales o quedan con intestinos menos funcionales y demoran más en absorber los nutrientes, para lo cual se les administran leches especiales y alimentación nocturna adicional. Estas falencias son superadas alrededor de los dos primeros años de vida.

Prematuro Seguro
El Ministerio de Salud estableció un programa de seguimiento a todos los prematuros del país el año 2000. En Clínica Alemana existe el Programa Prematuro Seguro que reúne a los menores de 32 semanas de gestación y/o menores de 1.500 gramos al nacer. Este seguimiento se realiza desde el año 2005 y está formado por un equipo multidisciplinario que incluye neurólogo, oftalmólogo, terapeuta ocupacional, kinesiólogo, fonoaudiólogo y otorrinolaringólogo, todos los que son coordinados por el neonatólogo.
Su objetivo es lograr un desarrollo integral de los prematuros enfocado en el diagnóstico e intervención precoz de las posibles complicaciones durante la primera infancia. Ingresan una vez que son dados de alta y se les controla hasta los siete años, cuando ya están insertos plenamente en el colegio. Por ejemplo, para muchos padres es muy importante la evaluación e intervención del terapeuta ocupacional antes del examen de admisión a colegios.

Las consultas y exámenes que se les realizan cuentan con aranceles con descuentos. El programa está a cargo de la doctora Marcela Pérez y con ella participan los neonatólogos Horacio Cox y Ricardo Salinas. Además, la enfermera Soledad Elías coordina las horas de especialistas y exámenes para que, cuando tengan hora al doctor, lleguen con todo listo.

“Cuando ya se acerca el alta invitamos a los padres a integrarse al programa. Les explicamos en qué consiste y su importancia. La adherencia es espectacular, se sienten tranquilos y confiados al ver que los seguimos acompañando en el desarrollo de su hijo prematuro. Ellos pueden continuar con su pediatra de cabecera y los controles del seguimiento son complementarios, la idea es aportar una visión especializada logrando un óptimo control de salud”, explica la doctora Pérez.

Agrega que también es muy importante “porque a veces, hay cosas de la prematurez que son difíciles de notar en etapas precoces, entonces, alcanzamos a intervenir a tiempo. Esto es indispensable en los prematuros, que son muy agradecidos, ya que a los dos o tres meses de haber intervenido, logran grandes avances”, dice.

Gracias a la tecnología, cada vez sobreviven prematuros de menor tamaño, pero, ¿no tienen más secuelas por haber nacido y sobrevivido tan pequeños?
Efectivamente, hemos mejorado la sobrevida de niños cada vez más pequeños, pero también tenemos más complicaciones y secuelas. Ha habido debates al respecto sobre el costo social y emocional. Nuestro objetivo es darles sobrevida, pero con buena calidad de vida.

Algunos estudios han determinado que los prematuros presentan problemas de fertilidad, ¿a qué se puede deber esta relación?
Efectivamente, hay publicaciones recientes que muestran datos iniciales respecto de que los prematuros tendrían menor fertilidad, la causa no está clara pero probablemente sea multifactorial. Tiendo a pensar que el daño de las células germinales en un contexto de falta de oxígeno peri y/o postnatal frecuente en estos niños, sea clave en este aspecto. Este mismo estudio también ha relacionado la prematurez con el mayor riesgo de tener partos prematuros.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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