Psoriasis: La importancia de un manejo multidisciplinario


Como sus manifestaciones más visibles son las lesiones rojizas que aparecen a nivel cutáneo, la psoriasis fue considerada históricamente un problema de la piel. Sin embargo, en los últimos años esto ha cambiado, porque se ha descubierto que se trata de una patología que involucra a todo el organismo.

Es una enfermedad inflamatoria crónica que se caracteriza principalmente por la aparición de lesiones escamosas, engrosadas e inflamadas, generadas por la multiplicación de los queratinocitos, que son las células o “ladrillos” que forman el tejido cutáneo.

La doctora Tatiana Riveros, dermatóloga de Clínica Alemana, explica que esta afección se considera una enfermedad autoinmune, es decir, que se produce cuando el sistema inmunológico ataca a sus propios tejidos.

“Es importante acabar con algunos mitos, como que la psoriasis se contagia. Eso no ocurre, porque no es una enfermedad infecciosa. Tampoco produce cáncer, y no es mortal, como creen algunas personas”, aclara la especialista.

En cuanto al origen, se sabe que existe un componente hereditario que sólo en algunos casos se manifiesta, impulsado probablemente por traumatismos, clima y aspectos psicológicos, como el estrés, entre otros.

“Actualmente, la psoriasis afecta entre el 2 y 3% de todas las poblaciones del mundo, sólo los escandinavos tienen una incidencia más alta, pero no se sabe por qué, puede ser por la idiosincrasia del ciudadano, por los genes o la dieta”, explica la dermatóloga.

La psoriasis (del griego sarna) se puede presentar a cualquier edad y se clasifica en distintos tipos dependiendo de cómo se presenta. La más común es la vulgaris, que consiste en lesiones o placas cutáneas que incluyen inflamación, enrojecimiento (eritema) y formación de escamas en las zonas de protuberancia articular, donde hay mayor roce, como codos y rodillas.
También puede darse en otras zonas como el cuero cabelludo, uñas, cara o pliegues del cuerpo (psoriática inversa). Cuando las manchas están dispuestas en forma de gotas se habla de psoriasis gutata, la que es más común en los niños. Hay otros casos en que las placas se juntan y forman grandes extensiones geográficas (psoriasis generalizada). Y por último, puede presentarse una psoriasis eritrodérmica, en la que está comprometido más del 70% de la superficie cutánea, lo que produce fallas en la termorregulación (fiebre e hipotermia).

Además de las manifestaciones en la piel, en el 20% de los casos también hay un compromiso articular, lo que se traduce generalmente en dolor de tobillos, rodillas, caderas, área lumbar y dedos, entre otros.

Sin embargo, existen varias enfermedades que se asocian a esta patología, dado que se ha comprobado que estos pacientes tienen mayor incidencia de afecciones como hipertensión, enfermedad coronaria, riesgo de obesidad y síndrome metabólico, es decir, incremento de masa corporal, alteración de triglicéridos, colesterol alto y aumento de la circunferencia abdominal, entre otros.

“También se ha visto que hay más riesgo de depresión explica la especialista- aunque no se sabe si esto se produce por el compromiso emocional que involucra la enfermedad o porque la causa de la psoriasis gatilla ambos cuadros”, explica.

Manejo integral
Considerando que esta enfermedad afecta a la persona tanto física como anímicamente, es importante que el tratamiento sea integral, es decir, que esté a cargo de un equipo multidisciplinario que incluya dermatólogo, psiquiatra y, si hay dolor articular, reumatólogo.

Para tratar su manifestación más visible -las lesiones en la piel- se utilizan generalmente cremas emolientes o lubricantes, otras con corticoides, champús especiales y productos derivados de la vitamina D, además de tratamientos de tipo sistémico orientados a suprimir el sistema inmunológico, como la fototerapia, es decir, la aplicación de luz ultravioleta que puede ser de distinto tipo dependiendo de las lesiones y de la edad del paciente.
“En Clínica Alemana disponemos de luz ultravioleta tipo B de banda ancha y angosta, y de puvaterapia, uno de los tratamientos más efectivos. Este último método consiste en exponer la zona afectada a una luz ultravioleta (UVA), que actúa como inmunosupresor (antiinflamatorio). Esto es complementado con el consumo previo (una hora y media antes) de fármacos orales llamados psoralenos que actúan como potenciadores (fotosensibilizantes) de la luz en las células inflamatorias”, explica la doctora Riveros.

Dependiendo del caso, se realizan sesiones de alrededor de 20 minutos, tres o cuatro veces a al semana. Clínica Alemana cuenta con cabinas especiales para aquellas personas que requieren puvaterapia en todo el cuerpo, y con otros equipos para tratamientos más localizados, por ejemplo, sólo para manos y pies. También hay dispositivos que son verdaderas peinetas que permiten aplicar la luz en el cuero cabelludo.

El objetivo es disminuir los signos y síntomas a nivel cutáneo, es decir, eliminar o reducir las manchas rojas, la picazón y otras molestias. “En Clínica Alemana, hemos obtenido muy buenos resultados, el que ha alcanzado un grado de efectividad del 80-90%, en 20 o 30 sesiones”, asegura la especialista.
Medidas complementarias

1.- Evitar el alcohol sobre 30 grados, situaciones de estrés y antiinflamatorios, ya que pueden incrementarla.
2.- Prevenir golpes y heridas, ya que en esas zonas es más frecuente la aparición de lesiones nuevas. No rascarse. 3.- Evitar los aliños y las comidas picantes, ya que pueden inducir picazón y aparición de nuevas placas. Mantener una dieta equilibrada.
4.- Usar jabones suaves y cremas que humecten la piel.
5.- Tratar de tomarse el tiempo para descansar y disfrutar en familia.
6.- Tomar sol en forma moderada (no más de 20 minutos), evitando las horas de mayor radiación (cercano al medio día), ayuda a la mayoría de las personas.

Pero sin duda, uno de los tratamientos más revolucionarios han sido los productos biológicos, lanzados al mercado recién en la última década. Estas drogas inyectables consisten en anticuerpos o defensas sintéticas que atacan directamente a los glóbulos blancos que están invadiendo la piel o a los mediadores de la inflamación.

Su grado de efectividad es también muy alto, sobre el 80-90%. Sin embargo, a diferencia de la puvaterapia, tienen una indicación muy específica, debido a su elevado costo. “Se consideran distintos aspectos, como que el paciente no responda a los otros tratamientos o que tenga un compromiso articular importante, dado que ayuda a detener el deterioro de las zonas afectadas”, asegura la doctora Riveros.

Los efectos benéficos tanto de la Puvaterapia como de los tratamientos biológicos duran alrededor de seis u ocho meses, por lo que luego de este tiempo deben volver a tratarse con esta u otra alternativa terapéutica. Sin embargo, hay personas que quedan libres de la enfermedad por un periodo más largo o, incluso, para siempre.

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Categoría: Dermatología.




One Response to “Psoriasis: La importancia de un manejo multidisciplinario”

  1. María Gamboa Dice:

    Gracias por compartirnos esta importante información, en lo personal me gusta investigar y leer acerca de los padecimientos que tengo o por los que he pasado; yo padecí psoriasis una época de mi vida, con medicamentos y cambiando mis hábitos alimenticios y mi manera de manejar emociones, pude curarme, ya tengo cerca de 3 años sin rastro de ella, espero que así sea por el resto de mi vida.


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