Pterigión: Cuando la exposición al sol daña los ojos


Quienes trabajan y están más expuestos al aire libre, como deportistas que no utilizan protección, habitantes de zonas con alta irradiación solar y personas muy asiduas a solarium, son los más predispuestos a tener Pterigión.

Éste es un tumor no canceroso del tejido delgado y transparente que recubre la parte blanca del ojo (conjuntiva).

El doctor Sergio Galano, oftalmólogo de Clínica Alemana, explica que “es una afección fuertemente asociada con la exposición a la radiación ultravioleta del sol. Los lugares más cercanos al Ecuador tienen frecuencias más altas de pterigión, alcanzando hasta un 20% de prevalencia en algunas zonas tropicales”.

Esta enfermedad puede comprometer ambos ojos. Los pacientes que la tienen manifiestan un engrosamiento de la conjuntiva, como un solevantamiento fibroso o carnoso en la parte blanca, generalmente hacia el lado de la nariz, y que toma contacto e incluso crece por sobre la córnea, la parte anterior transparente del ojo. Este sector engrosado muchas veces se inflama y se torna rojo, generando sensación de ardor y de cuerpo extraño.

¿Por qué se produce?
Toda la piel del organismo reacciona frente a la agresión externa, ya sea mecánica como un zapato apretado o física como la radiación solar, engrosando y haciéndose más resistente.
El especialista explica que la piel del ojo -llamada conjuntiva- es una membrana transparente que está sobre la parte blanca del ojo, y cuando es agredida en forma reiterada también aumenta su grosor, lo que provoca que se monte sobre la córnea. Es en ese momento que se habla de pterigión.

“El diagnóstico es clínico y se efectúa mediante la observación al biomicroscopio”, asegura el doctor Galano.

Su tratamiento es quirúrgico y no se conoce tratamiento médico para hacer desaparecer la lesión. Sin embargo, antes de la cirugía se debe preparar el ojo manteniendo la lesión inactiva (sin inflamación) por, idealmente, seis meses. La idea es retardar e, incluso, evitar su crecimiento, para lo que se deben utilizar medicamentos para mantener el pterigium desinflamado e inactivo el mayor tiempo posible.
Ojo de paciente con pterigión

El especialista recomienda operar preferentemente en invierno, cuando hay menor exposición ultravioleta.

El procedimiento consta de técnicas microquirúrgicas que utilizan injertos de conjuntiva u otros medios para disminuir la posibilidad de recidiva. Sin embargo, hasta en las mejores condiciones la lesión puede volver a aparecer.
Desde el punto de vista farmacológico la reducción del roce entre la lesión y el párpado, mediante el uso de lágrimas artificiales, es muy efectivo. Asimismo, en algunos casos es útil el uso de antiinflamatorios en colirios no corticoidales para manejo prolongado, y corticoidales para tratamientos cortos de descompensaciones inflamatorias.

Si bien lo único que hace el pterigión es crecer, si esto es muy intenso llegará a cubrir la zona transparente hasta alcanzar el área central (pupila) y se generará una reducción importante de la agudeza visual del ojo, lo que no siempre es reversible con cirugía.

Además, antes de llegar a este gran tamaño habrá traccionado de la superficie corneal, provocando desenfoque (astigmatismo), lo que requerirá lentes para su corrección.

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Categoría: Oftalmología.




One Response to “Pterigión: Cuando la exposición al sol daña los ojos”

  1. julio Dice:

    ME GUSTARIA SABER EN EL CASO QUE TENGAS QUE ESTAR CON LICENCIA.
    CUANTOS DIAS DE AUSENCIA DEL TRABAJO SON ,EN EL CASO DE CIRUGIA A LOS DOS OJOS,,,,GRACIAS


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