Quemaduras infantiles: Jugando con fuego


Candelaria tiene cuatro años. Estaba jugando cuando se cayó encima de una estufa a parafina en la casa de una amiga de su madre. Hoy es parte de los 100 mil niños que cada año se queman en Chile, de los cuales el 47,6% corresponde al sexo femenino.

Alrededor 90% de las quemaduras infantiles se produce en el hogar y la mayoría en presencia de un adulto.

Los estudios indican que estos accidentes tienen mayor incidencia en invierno y los horarios habituales son entre las 12 y la una de la tarde, y de las 18 a las 19 horas. La edad más frecuente es de uno a 4 años, aunque el 80% es menor de seis años.

Según el doctor Rojas, el 60% de las quemaduras caseras se produce por líquidos calientes, seguidas por los objetos calientes que llegan a un 28%. Más abajo se encuentran las quemaduras por fuego y brasas (6%) y por electricidad (3%).

Quemaduras infantiles: Jugando con fuego Dermatología

Es importante  prevenir este tipo de accidentes, sobre todo porque se trata de niños pequeños. El problema es que el menor crece y la cicatriz se retrae. Debido a esto es tan importante el tratamiento oportuno y adecuado de este tipo de accidentes.

Ls quemaduras son más complejas en los niños, sobre todo si son pequeños. El criterio de hospitalización será dado por la edad, el porcentaje de la superficie quemada, la profundidad de la lesión (superficial, intermedia y profunda) y la localización de ésta (las zonas más delicadas son las manos, los pies, el rostro y la región periogenital).

Los pacientes deben ser atendidos por un especialista, quien evaluará el caso y elegirá el tratamiento adecuado. No hay que confiarse en los secretos de la naturaleza; hay muchos mitos que no se deben seguir.

Por eso ante una emergencia de este tipo, jamás hay que aplicar barro, mantequilla, pasta de dientes o cebolla, porque lejos de aliviar, estos productos lo único que hacen es agravar la lesión, lo que puede provocar, incluso, infecciones que complican el tratamiento.

Prevención

Diego tenía dos años cuando perdió la boca. Ocurrió mientras jugaba, al morder un alargador eléctrico en su casa. Pero luego de varios tratamientos pudo finalmente recuperar sus labios y hacer una vida prácticamente normal.

Sin embargo, la mayoría de estas situaciones se podría evitar con algunas medidas de prevención como, por ejemplo, que los niños no entren a la cocina, ya que es uno de los lugares más peligrosos de la casa.

En el caso de quemaduras por líquidos calientes, es importante tener el hervidor lejos del alcance de los niños, que el cable sea corto y que permanezca sobre la mesa. Además, la tapa debe funcionar bien, ya que a veces el hervidor se cae, pero no se abre y la lesión es menor que cuando se vuelca todo el agua del interior. Se recomienda que la cocina esté fija a la pared para evitar que se vuelque, además, se deben usar los quemadores de atrás. Asimismo, el horno tienen que contar con un seguro para que no pueda ser abierto por un niño.

También hay que evitar el uso de guateros, o bien, utilizarlos sólo para calentar la cama y retirarlos cuando la persona se acuesta, ya que éste se puede reventar o, incluso, el individuo se puede quemar por el contacto con él.

Las estufas deben estar lejos de la circulación de las personas, sobre todo de los niños y nunca poner la tetera sobre ella.

Para prevenir las quemaduras por objetos calientes las indicaciones más importantes son utilizar la plancha en lugares altos, nunca en la cama o en el suelo; mantener las ampolletas con pantalla, y los enchufes y cables en buen estado. Asimismo, taparlos con muebles para que no estén al alcance de los niños y evitar, en lo posible, el uso de alargadores eléctricos.

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Categoría: Dermatología.




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