Recuperación de pacientes recién nacidos ambulatorios


El periodo de recuperación es más crucial para los pacientes pediátricos y menos para los adultos. Aunque los riesgos de problemas transoperatorios son similares en adultos y niños, 3 a 4% de los lactantes y niños experimenta complicaciones mayores en el periodo de recuperación, en tanto que sólo 0.5% de los adultos sufre estas complicaciones.19•2°
En virtud de la mayor difusión de la cirugía ambulatoria y la frecuencia de complicaciones posoperatorias en los niños, los médicos deben revalorar algunos de los problemas comunes que se presentan durante la recuperación del procedimiento quirúrgico.
El paciente externo que experimenta dolor se maneja casi de la misma forma que el internado. Los bloqueos con anestésicos locales resultan muy valiosos en el control del dolor posoperatorio de individuos pediátricos externos.21 La bupivacaína proporciona 12 a 24 horas de alivio razonable, con lo cual disminuye la necesidad de narcóticos en el posoperatorio.
El vómito se presenta en alrededor de 2 a 5% de todos los pacientes quirúrgicos pediátricos.20 Su incidencia es mucho más elevada en adolescentes, en quienes es dos veces más frecuente para todos los procedimientos,20 en personas con antecedentes de cinetosis y en las que se someten a ciertos procedimientos, como los de músculos oculares, en quienes se puede presentar en 80% de los casos.22 Ya no es preciso que los niños dejen de sufrir vómitos y toleren líquidos antes de su alta hospitalaria, ya que hoy en día se reconoce que la ingestión antes del egreso puede provocar vómito.23 Los autores se aseguran de que los individuos estén bien hidratados antes del alta, por lo general proporcionándoles líquidos intravenosos antes de la operación. También administran antieméticos a niños con antecedentes de vómito posoperatorio y los que se someten a un procedimiento vinculado con una elevada incidencia de náusea y vómito (p. ej., corrección quirúrgica de estrabismo, rehabilitación dental, amigdalectomía, operación de oído medio). Los antieméticos incluyen ondansetrón, droperidol y metoclopramida. El ondansetrón parece ser el tratamiento de elección en muchos centros, pero su alto costo limita su uso.24-26
Los problemas de vías respiratorias son comunes en la edad pediátrica y ocasionan muchos de los trastornos en la unidad de recuperación. En un gran estudio de problemas perioperatorios pediátricos se presentaron obstrucciones de vías respiratorias en 3% de los casos en forma global.11 La incidencia de los autores es similar: 2% de todos sus pacientes. En general, este problema se relaciona con individuos que llegan a la unidad de recuperación aún con anestesia profunda, sin apoyo mecánico para vías respiratorias.
En niños, otro problema común de vías respiratorias es el crup posintubación. Cuando se practicaron por primera vez los procedimientos quirúrgicos ambulatorios en sujetos pediátricos, muchos centros trataban de evitar la intubación por la preocupación que suscitaba el crup. Con frecuencia, si la intubación era necesaria, el paciente no se atendía como paciente externo. Con la experiencia, se observó que este tipo de crup, a diferencia del viral, tenía un tiempo de evolución definido y no se acompañaba de edema de rebote cuando se trataba con adrenalina racémica.27 En forma gradual, se volvió rutinaria la intubación endotraqueal, siempre que estuviera indicada, y no se aceptó la necesidad de intubación como criterio para la admisión hospitalaria después de la intervención.
El crup posintubación se presenta en alrededor de 1 a 6% de todos los pacientes pediátricos y es más común después de la operación de cabeza y cuello, en
niños entre uno y cuatro años de edad, en la intubación traumática o en los intentos repetidos de intubación y después de tos excesiva o esfuerzo con la sonda endotraqueal.28 En general, el tratamiento se limita a nebulizaciones con adrenalina racémica (0.5 ml en 2.5 ml de solución fisiológica), aunque algunos investigadores recomiendan esteroides.29 En la actualidad, la práctica es observar a los pacientes que requieren adrenalina racémica durante dos horas y luego se les permite abandonar el hospital. Se instruye a los padres acerca de los signos y síntomas de aumento de estri-dor, insuficiencia respiratoria, o ambos, y a quién avisar en caso de que se presenten.
La complicación final que se ha observado en la unidad de recuperación es la reducción de la saturación de oxígeno en alrededor de 3% de los pacientes. La causa más común de esta complicación es la admisión a la unidad de recuperación de un individuo con una vía aérea incorrecta, dado que todavía se encuentra bajo anestesia profunda; empero, algunas personas sufren dificultad para conservar saturaciones adecuadas de oxígeno (95%) con aire ambiente, sin ninguna razón discernible. Estos pacientes se mantienen en observación con oxígeno y vigilancia de su saturación dentro del hospital durante varias horas en el posoperatorio. Si mejoran, se autoriza su egreso; en caso contrario, se hospitalizan durante la noche para instituir oxigenoterapia.

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Categoría: Pediatría.




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