Relaciones fisiológicas intracraneales normales y fisiopatología en niños


La relación entre la presión de riego cerebral (PRC), la presión arterial media (PAM) y la presión intracraneal (PIC) se describe con la ecuación siguiente:
PRC = PAM — PIC
A través del proceso de autorregulación de la presión, el cerebro es capaz de conservar un flujo sanguíneo constante en una amplia gama de PAM. Esto da por resultado que el flujo sanguíneo cerebral sea independiente de la PAM entre 50 y 150 mmHg.
En niños con lesiones de la cabeza suele conservarse esta relación, pero cuando se pierde la autorregulación se reduce directamente el flujo sanguíneo cerebral por fluctuaciones de la PAM o una PIC creciente. Además, la hiperemia y vasodilatación cerebrales, incluso cuando no existe una anormalidad macroscópica del cerebro, pueden contribuir a la elevación de la PIC.1010a La mitad de los niños con lesiones graves de la cabeza presenta una PIC elevada.”
En condiciones normales, es constante el volumen del cerebro, la sangre y el líquido cefalorraquídeo (LCR) dentro del cráneo. Esta relación puede describirse mediante la doctrina de Monroe-Kellie:
Volumen cerebral + volumen sanguíneo cerebral + volumen del LCR = constante
Según esta ecuación, debido a que el volumen total de la bóveda craneal es constante, la expansión de un compartimiento ocurre a expensas de los otros. La adición de un cuarto compartimiento, como una lesión en masa expansiva, induce cambios compensadores en los otros tres compartimientos. Una vez que se agotan estos cambios compensadores es posible que ocurra sufi-ciente compresión del cerebro y se manifieste por sí mismo un síndrome de herniación cerebral. De manera característica, para el momento en que un niño presenta signos y síntomas clínicos, se agotaron ya todos los mecanismos compensadores y puede sobrevenir un deterioro neurológico rápido.
La lesión traumática de la cabeza consiste en dos fases. La primera, o lesión primaria, representa el daño que sufre el tejido cerebral al momento del impacto y es proporcional a la magnitud, duración y dirección de la fuerza aplicada. La segunda fase, o lesión secundaria, incluye fenómenos intracraneales o sistémicos, como choque o hipoxia, que ocurren en combinación con la lesión primaria o en respuesta a ella. Aunque la fase primaria de la lesión es inmediata, la secundaria evoluciona con el tiempo y alcanza su gravedad máxima horas e incluso días después. Casi todos los esquemas relacionados con el tratamiento de lesiones cerebrales en niños se enfocan en mejorar los efectos de las agresiones de la fase secundaria.

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Categoría: Pediatría.




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