REQUERIMIENTOS DE PROTEINAS del paciente Quirurgico pediátrico


La ingestión promedio de proteína debe representar cerca del 15% de las calorías totales administradas. Dos por ciento del peso corporal del lactante consiste en nitrógeno, en comparación con el 3% del peso corporal del adulto, y la mayor parte del incremento del nitrógeno corporal ocurre durante el primer año de vida. Por lo tanto, las necesidades proteicas son mucho más altas en el recién nacido y el lactante. Los requerimientos de proteína en el neonato varían de 2 a 3 g/kg/día y hasta 3.5 g/kg/día en el lactante prematuro. La extrapolación de la absorción fetal a través de la placenta durante el último trimestre de gestación indica que las necesidades de proteína son de 2.2 g/kg/día.29•30 En general, la administración de cantidades excesivas de proteínas a los recién nacidos se relaciona con niveles altos de nitrógeno ureico en sangre, pero las cantidades superiores a 6 g/kg/día pueden causar lesión del sistema nervioso central y afectar el desarrollo neurológico.31 Las estimaciones de las necesidades proteicas basadas en la cantidad de proteína de la leche humana sugieren que es suficiente con 1.9 g/kg/día. En los primeros seis meses de vida hay un descenso bastante rápido de las necesidades proteicas. Por lo regular, la provisión de 2.5 g/kg/día al neonato no sometido a estrés y de 1.5 g/kg/día a los lactantes mayores es adecuada para el crecimiento norma1.31,32
Los requerimientos de proteína en el sujeto prematuro son más altos que los del individuo de término. En la actualidad, la American Academy of Pediatrics recomienda 3.5 a 4.0 g/kg/día de proteína para los lactantes que pesan menos de 1 800 g, si se emplea la vía enteral, y alrededor de 3 g/kg/día o más si se administra por vía parenteral.30
Los requerimientos de proteína en el periodo pos-operatorio son más altos por la descomposición de la proteína visceral y el decremento de la síntesis proteica hepática. La proteína se emplea en la gluconeogénesis y para la síntesis hepática de reactantes de fase aguda. Las pérdidas urinarias de nitrógeno son de 200 a 300 mg/kg/24 h en el periodo posoperatorio, en comparación con 80 mg/kg/24 h en los recién nacidos no sometidos a una intervención quirúrgica.33 Estas pérdidas pueden conducir en poco tiempo a la desnutrición caloricoproteica.34 La descomposición de proteínas, medida por el incremento de las proporciones entre 3-metilhistidina y creatinina, se presenta en todos los lactantes prematuros con alguna enfermedad clínica35 y en los recién nacidos que sufrieron alguna operación.26
La descomposición de proteínas se intensifica por la liberación de catecolaminas y disminuye con la administración de fentanilo durante el periodo posoperatoEdad (años)
rio, que tal vez bloquea la liberación de catecolamina.Z6 Un estudio en neonatos quirúrgicos prematuros demostró cierto ahorro de proteínas al agregar 3.9 g/kg/ día de aminoácidos, en comparación con 2.3 g/kg/día.36 En virtud del riesgo de hiperazoemia, hiperamonemia y acidosis metabólica, es probable que sea más seguro obtener los efectos de ahorro proteico con el suministro de una prescripción equilibrada de nutrición parentera1.37 El trabajo experimental con la administración del factor de crecimiento similar a la insulina en pacientes con catabolismo intenso sugiere que ésta puede ser otra forma para reducir la descomposición del músculo esquelético.

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Categoría: Pediatría.




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