Requerimientos nutricionales del paciente Quirurgico pediatrico


Las necesidades y reservas energéticas de los lactantes y niños son únicas. Un lactante de 1 kg sólo tiene una reserva nutricional para cuatro días y un lactante de término puede vivir no más de un mes sin nutrición.17 El niño requiere la energía para el mantenimiento del metabolismo corporal, así como para el crecimiento. Las necesidades estimadas de energía de un lactante y un niño mayor se muestran en el cuadro 2-1. En general, los lactantes requieren más calorías por vía enteral que parenteral.18 En términos más sencillos, las necesidades energéticas pueden considerarse casi equivalentes a los requerimientos diarios de agua del niño. Las necesidades energéticas para la mayoría de los individuos pediátricos pueden calcularse con base en nomogramas estándar como los cuadros de recomendaciones diarias. Por lo general, los nomogramas proporcionan un gasto energético basal a partir de la edad, talla y peso y permiten calcular las necesidades energéticas adicionales relacionadas con situaciones como el estrés posoperatorio, traumatismo múltiple, fiebre e infección grave. La medición real o la estimación del índice metabólico son los mejores métodos para vigilar el estado nutricional.
El método más frecuente para cuantificar el gasto energético es la calorimetría indirecta. En este método se asume que la cantidad de oxígeno absorbida en los pulmones es igual a la cantidad de oxígeno consumido en el proceso metabólico. Algunos nomogramas usuales subestiman mucho o sobrestiman el gasto energético determinado por calorimetría.2°-22
Los avances y la miniaturización del equipo permitieron la calorimetría indirecta en niños durante y justo después de operaciones abdominales mayores para establecer el gasto energético en reposo (GER). Las investigaciones iniciales del GER en el lactante en periodo posoperatorio no detectaron los incrementos que se habían demostrado al usar sustratos hormonales y metabólicos en los recién nacidos posoperados. Una posible explicación para esta discrepancia radica en el momento que se realizan las mediciones. Un estudio más reciente demostró un incremento del GER, con un pico máximo cuatro horas después del inicio de una operación, con regreso a la basal después de 24 horas. El momento de este incremento corresponde a los aumentos de los niveles posoperatorios de catecolaminas26 e interleucina Después de este ascenso del gasto energético se demostró que el GER disminuye notoriamente, lo que puede conducir a un estado de alimentación excesiva si no se anticipan tales cambios

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Categoría: Pediatría.




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