Resultados y complicaciones del Pectus excavatum


Las complicaciones posteriores a la reparación quirúrgica deben ser limitadas. El neumotórax es infrecuente y sólo requiere aspiración del aire. Es rara la lesión pulmonar con escape continuo de aire, que necesita de una sonda torácica. Los neumotórax pequeños se pueden observar en forma segura. Son limitados la infección, hematoma o dehiscencia de la herida y raros la hemoptisis, hemopericardio o derrame pericárdico. En pocas ocasiones se requieren transfusiones sanguíneas durante la reparación primaria con electro-cauterio, pero sí se necesitan más a menudo en la repa-ración secundaria. En 5 a 10% de los pacientes de una gran serie con seguimiento adecuado5,32-34 se informaron recurrencias mayores y en otro 5 a 10% recurrencias moderadas, con una depresión central del tórax.
Una complicación que se identificó en fecha reciente es el deterioro del crecimiento de la pared del tórax. La deficiencia del crecimiento torácico en niños después de reparar el tórax en embudo se describió por primera vez en 1990 y fue más notable en niños operados durante los años preescolares.35 Se conoce un informe adicional reciente de tres niños que se presentaron en su adolescencia con crecimiento limitado aparente de las costillas después de resecar los cartílagos costales a una edad temprana, que ocasionaba un estrechamiento similar a una banda en la mitad del tórax (fig. 20-3).36 En algunos casos, la primera y segunda costillas, en las que no se resecaron los cartílagos costales, mostraban un crecimiento excesivo o relativo aparente, que originaba la protrusión anterior de la parte superior del esternón. Este hecho se atribuyó a una lesión de las uniones costocondrales, que son los centros de crecimiento longitudinal de las costillas, y a una disminución del crecimiento del esternón como resultado de la alteración de sus centros de crecimiento o del riego.
Se demostró experimentalmente en conejos de seis semanas de edad que la resección de los cartílagos costales provocó un deterioro notable del crecimiento torácico, en particular del diámetro anteroposterior, durante un periodo de observación de cinco meses y medio.35 Se advirtió un deterioro menos grave cuando sólo se resecaron las tres cuartas partes internas del cartílago costal, dejando los centros de crecimiento en la unión costocondral. Este deterioro se atribuyó a fibrosis y cicatrización dentro de las vainas pericondrales. Estas últimas, el hueso u otros tejidos protésicos que no pueden crecer no deben unirse en la parte posterior del esternón porque forman una estrechez en banda a través del tórax. Esta complicación de retraso del crecimiento torácico se describió principalmente en los sujetos sometidos a la reparación en la niñez temprana y puede evitarse posponiendo la intervención hasta que sean mayores. La preservación de la unión costocondral, dejando un segmento del cartílago en la porción ósea de la costilla, también puede reducir al mínimo el deterioro del crecimiento. En la actualidad, el autor pospone el procedimiento hasta que el niño inicia su brote de crecimiento puberal.

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Categoría: Pediatría.




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