Sabañones: Inflamaciones anormales de invierno


Sabañones: Inflamaciones anormales de invierno Dermatología

Pueden ocurrir problemas vasculares en las áreas distales del cuerpo al pasar de un lugar cálido a uno frío; al usar agua demasiado helada, o al estar, habitualmente, en un ambiente húmedo y fresco. Uno de estos inconvenientes más comunes, son los sabañones.

También llamados perniones o eritemas pernios, son una respuesta inflamatoria anómala al frío y a la humedad, sin llegar a la congelación, debido a problemas con la microvasculatura que hace que los vasos sanguíneos periféricos estén mal preparados para enfrentar el frío, sobre todo si éste es húmedo. Los lugares más afectados son las puntas de los dedos de las manos y pies, y con menos frecuencia, los talones, rodillas, nariz y orejas.

Quienes se ven más afectados son las mujeres, los niños (entre seis y 14 años) y los ancianos, pero pueden presentarse en cualquier persona que haya estado expuesta al frío húmedo.

Características de los sabañones

Clínicamente, se presentan como una o varias máculas (manchas) de tono rojizo-violeta-azulado, pápulas (lesiones solevantadas), o nódulos grandes (durezas). En los casos más graves, pueden verse ampollas o úlceras. Asimismo, la mayoría de los pacientes describen picazón, ardor y dolor.

Estas lesiones se resuelven a menudo entre una y tres semanas, cuando las pápulas o nódulos van aplanándose y la piel vuelve a recuperar su color. Sin embargo, en algunos casos, como en los ancianos, es posible que se hagan crónicas. Además, pueden complicarse con las ampollas o úlceras, o simular otras enfermedades que producen lesiones parecidas que el dermatólogo debe descartar. No siempre tienen antecedentes familiares y que, si salen un año, pueden repetirse durante los inviernos siguientes. Para que esto no suceda, el paciente debe evitar el frío, principalmente, con ropas adecuadas, como guantes.

El tratamiento de los sabañones consiste en vestirse apropiadamente y no exponerse al frío y a la humedad, así como mantener los pies secos y evitar el tabaquismo, que ha demostrado ser un antecedente en su desarrollo. Además, se pueden administrar vasodilatadores, corticoides tópicos (en crema) u otros medicamentos siempre bajo prescripción médica.

Lupus y sabañones

Los eritemas pernios suelen presentarse desde los cuatro años de edad, por esto, cuando aparecen sorpresivamente sobre los 15 años, sin haber tenido problemas de circulación anteriores, hay que consultar de manera inmediata para descartar que sea signo inicial de una enfermedad autoinmune.

De estas patologías, la que más se relaciona con los perniones, es el lupus eritematoso. Menos de un 5% de quienes lo tienen, presentan sabañones.

El lupus eritematoso hace que salgan, aparentemente, por moléculas circulantes que inducen cambios del endotelio de los vasos sanguíneos periféricos que hacen que queden con menor resistencia al frío. Lo más normal es que salgan por una combinación exagerada de vasoconstricción de las arteriolas y de dilatación de las vénulas, que impide que la piel pueda adaptarse al ambiente, por lo que hay menos oxigenación.

En estos casos, el tratamiento básico es el de la enfermedad, el lupus, e intentar el uso de vasodilatadores. Pero que siempre que sea bajo indicación médica, porque se pueden producir alteraciones en otras partes del cuerpo por el exceso de vasodilatación.

Una vez controlado el lupus, pueden manejarse los sabañones, sin embargo, no es seguro y éstos pueden persistir en algunos casos.

A diferencia de los constitucionales (más comunes), los sabañones lúpicos, suelen dejar un poco de fibrosis y color rojo con descamación, como una especie de cicatriz por más tiempo.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Dermatología.




Deja un comentario