TASA DE FILTRACION GLOMERULAR en los recién nacidos


La tasa de filtración glomerular (TFG) es el índice más útil de la función renal porque refleja el volumen de ultrafiltrado plasmático que reciben los túbulos.7 La disminución de la TFG es la principal anormalidad funcional en la insuficiencia renal aguda y la crónica. La valoración de la TFG es importante no sólo para la valoración del paciente respecto de la función renal, sino también como guía de la administración de antibióticos y otros fármacos.
La depuración de insulina, que es la prueba habitual aceptada para la medición de la TFG, es muy lenta e inconveniente para la valoración clínica de la mayoría de los individuos. La concentración sérica de nitrógeno ureico muestra una variación tan grande con el consumo dietético de nitrógeno, que no es un índice satisfactorio de la TFG. Casi por exclusión, la concentración de creatinina sérica y la depuración de la creatinina se han convertido en las mediciones clínicas usuales para calcular la TFG. Se deben tomar varias precauciones cuando se utiliza la creatinina para estimar la TFG. Por ejemplo, la ingestión de una comida que contenga gran cantidad de proteínas animales incrementa las concentraciones séricas de creatinina más o menos 0.25 ml/100 ml en dos horas y la tasa de excreción de creatinina hasta 75% en las primeras tres a cuatro horas.8 De esto se desprende que la concentración de creatinina sérica debe medirse con el paciente en ayuno. Se evita la dieta rica en carne roja, aves y pescado cuando se colecta orina para medición de la depuración de creatinina. En ocasiones, las concentraciones séricas de creatinina aumentan por medicamentos como el trimetoprim, que compite con la creatinina en la secreción tubular a través de una vía secretora de base. El trimetoprim no altera la TFG, únicamente la concentración de creatinina sérica. La elevación de la concentración de creatinina sérica inducida por el trimetoprim puede causar confusión en la valoración de una persona con función renal alterada, ya que la fracción de la creatinina urinaria derivada de la secreción tubular se incrementa al disminuir la tasa de filtración glomerular.
Durante la primera semana de vida, la concentración de creatinina sérica en el recién nacido refleja la concentración materna. Después de este tiempo, la concentración de creatinina sérica desciende. Si no sucede esto, se lleva a cabo una evaluación más exhaustiva de la función renal. De las dos semanas hasta los dos años de edad, la concentración de creatinina sérica es en promedio de 0.4 ± .04 mg/dl (35 ± 3.5 µmol/L).9 La concentración sérica de creatinina es bastante constante, porque el aumento de la producción endógena de creatinina, que se correlaciona en forma directa con la masa muscular, se vincula directamente con el incremento de la TFG. Durante los primeros dos años, la TFG se eleva de 35 a 45 ml/min/1.73 m2 hasta los valores normales del adulto de 80 a 170 ml/min/1 73m2. Los límites normales de la concentración de creatinina sérica aumentan a partir de los dos años hasta la pubertad, aunque la TFG permanece constante cuando se expresa por unidad de área de superficie corporal. Esto ocurre porque el crecimiento durante la niñez se acompaña de una mayor masa muscular y por tanto de más producción de creatinina, que es superior al aumento de la TFG por unidad de peso corporal. En el cuadro 4-3 se muestran los valores promediados y las concentraciones plasmáticas o séricas de creatinina a diferentes edades.

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Categoría: Pediatría.




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