Trabajar durante el embarazo: Los sí y los no de esta combinación


En la actualidad, la cantidad de mujeres que trabaja fuera del hogar ha aumentado considerablemente, y no por eso han pospuesto la maternidad. Es fundamental que mientras cumplan ambos roles, de trabajadora y futura madre, tomen algunas precauciones para que sus tareas laborales no influyan en esta importante etapa.

La mayoría de las mujeres puede combinar ambas cosas. El tiempo que continúen realizando sus labores sin riesgo, dependerá de su trabajo y salud.

El doctor Ricardo von Mülhenbrock, ginecólogo de Clínica Alemana, explica que “en general, si la mujer es saludable, no tiene problemas con el embarazo y su lugar de trabajo es seguro, podrá ejercer sin inconvenientes hasta el prenatal”.

Aquí, el especialista explica cuáles son las pautas que se deben considerar para decidir qué es lo mejor para la mamá y su bebé.

¿Qué beneficios tiene trabajar durante el embarazo?
Esto está relacionado con la satisfacción personal de aquellas madres que están contentas con el trabajo que realizan, que les gusta su labor, y no lo ven como un ‘sacrificio’. Otro beneficio es el económico porque permite mantener los ingresos familiares o personales.
¿Cuáles son los riesgos?
Los peligros de trabajar durante el embarazo están relacionados con las labores ‘estresantes’ y/o extenuantes, es decir, largas jornadas laborales que incluyen más de dos o tres horas de movilización, ya que esto se relaciona fundamentalmente con un aumento de las contracciones uterinas que pueden facilitar un parto prematuro.

Además, otro riesgo, más difícil de evaluar, son todos los problemas emocionales como fatiga física y psíquica, angustias y/o situaciones depresivas secundarias a las exigencias laborales.

¿Qué meses son los más complicados?
Los tres últimos, ya que a medida que el útero se agranda es más susceptible que responda con contracciones uterinas patológicas frente a las mayores exigencias físicas.

¿Qué precauciones se debe tener para que el trabajo no interfiera en el embarazo?
Fundamentalmente, que sea un trabajo ‘grato’, sin tensiones, en un ambiente laboral tranquilo, libre de estrés y de obligaciones físicas o intelectuales desmedidas, además de jornadas menos prolongadas.

¿En qué casos no se debe trabajar?
No deben trabajar las pacientes con placenta previa, metrorragias (hemorragias), antecedente de un parto prematuro o de un hijo de muy bajo peso de nacimiento, hipertensión arterial severa, preclampsia, incompetencia cervical, embarazos múltiples y restricción del crecimiento fetal intrauterino.
¿Qué tipo de labores deben evitarse?
Los trabajos en que existe una sobrecarga física desmedida y aquéllos con un nivel de exigencia muy alto, como por ejemplo, metas de venta elevadas en el caso de las vendedoras.

¿En qué casos se debe adelantar el prenatal?
Se deben interrumpir las tareas laborales en las pacientes con embarazos complicados, ya sea por preclampsia, diabetes, colestasis intra hepática del embarazo, hipertensión arterial crónica, síntomas de parto prematuro, embarazos gemelares, incompetencia cervical y estrés laboral, ya que hay mujeres que se sienten sobrepasadas con las exigencias del trabajo. Además, se suma que muchas madres llegan tarde a su casa y tienen que preparar la comida, hacer el aseo, preocuparse de los niños e incluso dejar la comida preparada para el día siguiente, entre otras tareas.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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