Traumatismo penetrante ABDOMINAL INFANTIL


Puesto que en niños es mucho menos frecuente el traumatismo penetrante que el contuso, puede ser más difícil tratarlo. La preocupante y elevada cifra de laparotomías innecesarias en adultos con lesiones penetrantes llevó a tomar una conducta más selectiva en niños.
En virtud de su gran energía cinética, en las heridas del abdomen por arma de fuego se requiere una laparotomía. Se incluyen las heridas por arma de fuego abajo de los pezones y hasta la ingle.
Las heridas punzocortantes pueden tratarse de manera selectiva en niños.10 Una conducta propuesta sugiere el empleo del LPD como estudio diagnóstico inicial; si es positivo, se practica una laparotomía; cuando es negativo, se lleva a cabo un estudio de TC de triple contraste (agentes de contraste orales, IV y vesicales). Cuando el estudio de TC es negativo se observa al enfermo; si es positivo se lo somete a una celiotomía.10 Otra opción para tratar heridas punzocortantes incluye la exploración local de la herida antes del lavado. Si está intacta la fascia posterior o el peritoneo, no se requieren más estudios diagnósticos además de la observación simple. Cuando se sospecha una penetración peritoneal, se indica un LPD. Las heridas punzo-cortantes en el flanco o la espalda pueden incluir una lesión del retroperitoneo y limitar la utilidad del lavado. En este caso puede ser útil la TC de triple contraste. En tales situaciones también puede ser un coadyuvante útil una laparoscopia.

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Categoría: Pediatría.




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