Traumatismos ortopédico pediátrico múltiples


La fijación interna o externa de fracturas pediátricas ganó aceptación en forma paralela a los adelantos de las imágenes intraoperatorias, mejores dispositivos metálicos y técnicas menos invasivas.3 Hoy en día es posible tratar a un paciente que sufrió múltiples traumatismos con mucho mayor facilidad mediante fracturas que se fijan con seguridad. Las indicaciones relativas para fijación interna o externa incluyen fracturas epifisarias o intraarticulares desplazadas, fracturas inestables, fracturas en un paciente con múltiples lesiones y fracturas abiertas con pérdida de músculo y tejido blando.
Está indicado utilizar antibióticos en lesiones ortopédicas si no se emplean para el traumatismo adjunto. En las heridas de grados I y II se administra cefalexina y se añade un aminoglucósido en las de grado III. En heridas contaminadas con tierra se añade penicilina. Los antibióticos no sustituyen el desbridamiento cuidadoso de la herida y se administran cuando menos hasta que la herida es estable y está cerrada tres a cinco días después de la lesión.
Es difícil tratar los traumatismos por machacamiento y arrancamiento. Al igual que en otras lesiones, las posibilidades son irrigación y desbridamiento repetidos y recubrimiento con tejido blando y cierre tardío, injertos de espesor parcial y colgajos vascularizados. Las lesiones por arrancamiento en guante también se tratan con injertos de piel o tejido blando después del desbridamiento y la irrigación.
Las lesiones cerca de una articulación deben inspeccionarse de manera cuidadosa. Si la articulación está abierta, se desbrida e irriga muy bien.
Las amputaciones traumáticas en la niñez tienen una incidencia alta de complicaciones (fig. 19-2).18 Se logran resultados óptimos con el cuidado temprano expectante del miembro. Es aceptable una amputación tardía. Los principios de salvamento de un miembro son:
1. Preservar unidades epifisarias y fisarias funcionales.
2. Esforzarse por preservar tejido blando para recubrimiento.
3. Optar de modo preferente por una desarticulación y no por la amputación diafisaria o metafisaria debido al crecimiento excesivo del muñón. En lesiones muy distales de las extremidades inferiores —por lo general causadas por una podadora de césped con motor— una amputación de Syme tardía deja un cojín de talón viable sobre un muñón distal.
La amputación parcial con pérdida de hueso requiere desbridamiento cuidadoso y preservación de tanto hueso y periostio como sea posible. Las heridas se cierran en forma tardía. La pérdida osteocondral por traumatismo se trata con los objetivos de preservar la longitud del miembro, una función útil de las articulaciones y los grupos musculares adyacentes y la fusión del hueso en el transcurso de seis a 12 meses.18

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Categoría: Traumatología.




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