Valoración diagnóstica del VIH en los recién nacidos


Lo más frecuente es que el médico de atención primaria diagnostique la enfermedad por HIV en el grupo de edad pediátrica. El reconocimiento inicial tiene lugar por ensayo de inmunoabsorbancia ligada a enzimas (ELISA), una prueba de notable sensibilidad pero insuficiente especificidad que requiere confirmación subsecuente por análisis Western blot, una técnica cromatográfica en papel con igual sensibilidad, pero mucho más específica. Sin embargo, ninguna prueba es capaz de distinguir entre los anticuerpos maternos que se transfieren en forma pasiva y los que produce el lactante de manera activa. Por consiguiente, el diagnóstico definitivo se basa en la reacción en cadena de la polimerasa, un método que depende de la amplificación genética molecular y su detección posterior por un sensor sintético específico, o en el cultivo viral. El diagnóstico temprano de la infección por HIV mediante métodos de laboratorio en el lactante optimiza el tratamiento médico del paciente expuesto al virus y en
fecha reciente ya se promulgaron los lineamientos para esto.58 También se aumenta al máximo el potencial del tratamiento antirretroviral muy activo en el lactante infectado que puede identificarse de manera rutinaria en los primeros seis meses de edad. El objetivo de este tratamiento es disminuir las cargas virales a niveles indetectables, detener la replicación viral activa y retrasar la deficiencia inmunitaria. Sin embargo, puesto que estos regímenes son complejos, difíciles de tolerar y tienen muchos efectos colaterales, el principal reto aún es lograr la observancia del tratamiento farmacológico múltiple durante plazos largos.

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Categoría: Pediatría.




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