Valoración inicial del niño traumatizado: CONTROL DEL RAQUIS CERVICAL


La columna raquídea
del niño, al igual que otras porciones del esqueleto, es más blanda y plegable que la del adulto. Las vértebras del niño se presentan en cuña, en sentido anterior, las facetas articulares son planas y las inserciones ligamentosas bastante flexibles. Las cuñas anteriores provocan una seudosubluxación de C2 sobre C3 de las vértebras cervicales, lo cual se observa únicamente en el niño.
Cuando se tratan las vías respiratorias del niño se debe asumir una lesión de médula espinal cervical. La flexión o extensión excesivas de la cabeza sobre el cuello pueden ocasionar claramente daño a la médula espinal; por lo tanto, si se presupone que existe una lesión de la médula cervical, se debe aplicar inmovilización manual lineal cuando se introduce cualquier vía aérea. Los dispositivos de inmovilización cervical, como el collar cervical “collar-c”, son útiles pero quizá no proporcionen inmovilización completa. Una vez que se aplica un collar cervical es necesario fijar firmemente al niño a una tabla larga para raquis de tal manera que no se muevan la cabeza ni el cuello mientras se inmoviliza el torso.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Pediatría.




Deja un comentario