VENTILACION MECÁNICA EN LA ENFERMEDAD QUIRURGICA PEDIATRICA


Resulta sorprendente saber que la ventilación mediante cateterización traqueal se realizó ya en 1543, cuando Vesalio demostró la capacidad para mantener el corazón latiendo en animales con el tórax abierto.’ Estas técnicas se aplicaron por primera vez en seres humanos en 1780, pero la ventilación con presión positiva no alcanzó un gran desarrollo sino hasta que se utilizó el aparato de Fell-O’Dwyer, que proporcionaba ventilación translaríngea mediante un fuelle, en 1887, tanto en adultos como en niños.2,3 En 1928 apareció el pulmón de hierro Drinker-Shaw, que permitía la ventilación cíclica con una bomba de pistón de un cilindro de metal y ventilación concomitante por presión negativa, seguido en 1931 por un diseño simplificado construido por Emerson.4 Estos ventiladores fueron la piedra angular para la ventilación de las víctimas de la epidemia de poliomielitis que cundió entre los años
1930 y 1950.
En 1928, Magill y Rowbotham depuraron la técnica para la intubación traqueal y en la Segunda Guerra Mundial, se diseñó la válvula de Bennett, que permitió la aplicación cíclica de presión alta para que los pilotos toleraran las misiones de bombardeo a grandes alturas.8-7 Después, la intubación translaríngea y la ventilación mecánica se volvieron comunes, tanto en el quirófano como en el tratamiento de la insuficiencia respiratoria. Sin embargo, la aplicación de la ventilación mecánica a los recién nacidos, fuera en el quirófano o en la unidad de cuidados intensivos, apareció más tarde que en los niños mayores y los adultos. Stahlman y sus colegas describieron el uso de la ventilación mecánica con presión positiva en el tratamiento del síndrome de insuficiencia respiratoria en 1962.8 No obstante, fue la muerte del hijo del presidente John F. Kennedy, Patrick Bouvier Kennedy a las 32 semanas de gestación, lo que condujo a la fundación de los National Institutes of Health para la investigación del tratamiento de recién nacidos con insuficiencia respiratoria.9 Varios factores resultaron determinantes para el desarrollo de los ventiladores de flujo continuo espec ficos para recién nacidos: el descubrimiento de la deficiencia del factor tensoactivo como causa del síndrome de insuficiencia respiratoria en 1959; la documentación de la capacidad para aplicar ventilación con presión positiva en los neonatos con insuficiencia respiratoria en 1965; y la demostración de la efectividad de la presión positiva continua en las vías respiratorias para mejorar el volumen y ventilación pulmonares en sujetos con síndrome de insuficiencia respiratoria en 1971.m-12E1 desarrollo de unidades de cuidados intensivos neonatales, la hiperalimentación y la vigilancia invasiva e ininvasiva de recién nacidos con insuficiencia respiratoria mejoraron la atención de los neonatos con insuficiencia respiratoria y aumentaron la supervivencia de los prematuros, del 50% a comienzos de los años 70 a más del 90% en la actualidad.

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Categoría: Pediatría.




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