Virus respiratorio sincicial: Amenaza invernal


La contaminación ambiental irrita la vía aérea y los cambios de temperatura disminuyen las defensas locales, lo que permite que los virus entren más fácilmente en el organismo de las personas. Esta es una causa frecuente de infección del sistema respiratorio y, habitualmente, se presenta en brotes que ocurren durante varias semanas en otoño e invierno.

Si bien los más afectados por el virus sincicial son los niños menores de dos años, ya que presentan síntomas más severos, la infección también se da en individuos de todas las edades. De hecho, se ha identificado como una causa de neumonía intersticial en personas mayores y desencadenante de crisis de asma.

Comienza como un cuadro de resfrío con tos, mucosidad y, a veces, fiebre. Después de uno o dos días, se dificulta la respiración, lo que puede entorpecer la ingesta de alimentos. Esta enfermedad es variable, y puede ser leve y no plantear ningún problema, o grave y requerir que el menor sea hospitalizado.

La sintomatología puede comprometer diversas partes del aparato respiratorio desde la nariz hasta los pulmones. En algunos casos, los infectados desarrollan neumonía, bronquiolitis o crisis obstructivas, de ahí la importancia de estar atentos a cualquier agravamiento de los síntomas.

Este virus se contagia a través de las secreciones respiratorias del enfermo, y también mediante las manos y objetos que han estado en contacto con el paciente. El tiempo de incubación es de aproximadamente cinco días. Cuando una persona ya está infectada, sus secreciones respiratorias contienen cantidades elevadas de virus entre tres y ocho días. Sin embargo, este periodo puede extenderse a tres o cuatro semanas en lactantes y pacientes inmunodeprimidos.
Las manifestaciones de este virus se hacen más complicadas en edades menores, y la mortalidad aumenta en pacientes de riesgo, especialmente, en los lactantes con cardiopatías congénitas, displasia broncopulmonar por prematuridad, enfermedad neuromuscular o deficiencias del sistema inmunológico (cáncer, transplante, SIDA).

En los lactantes, la infección es más peligrosa por las características anatómicas de la vía aérea a esta edad, ya que los bronquios pequeños tienen mucho menor diámetro, y el mismo grado de inflamación de la mucosa produce mayor obstrucción.

El uso de nuevas técnicas para detectar virus respiratorios permite optimizar el manejo clínico de los pacientes, evita el uso innecesario de medicamentos y hace posible la adopción de medidas para prevenir el contagio.

El diagnóstico se realiza a partir de una muestra de secreción nasofaríngea, el cual debe contener células suficientes que aseguren la visualización del tracto respiratorio infectadas por el virus.

No existen antibióticos para tratar los virus, por lo que en este caso se manejan los síntomas, por ejemplo, se baja la fiebre y se hidrata al enfermo. Asimismo, a veces es necesario el uso de broncodilatadores inhalados y kinesioterapia para movilizar las secreciones de los bronquios y evitar así las complicaciones.
Medidas de prevención
– Evitar la contaminación dentro de la casa
– La acción más efectiva es el lavado de manos
– Evitar el cambio brusco de temperatura, los excesos de ésta y de humedad.
– Prevenir el contagio, especialmente evitando lugares públicos cerrados, como cines y centros comerciales.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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