¿CÓMO ENFRENTAR LAS VACACIONES SI SU HIJO PADECE OBESIDAD?


Durante las vacaciones, la mayoría de los niños se quedan en sus casas con mucho tiempo libre y poco qué hacer. En esos momentos, la comida surge como una gran tentación, que debe ser controlada sobre todo si son niños obesos.

Uno de los mayores problemas que enfrenta la sociedad actual es la Obesidad, enfermedad que preocupantemente sufren cada vez a más personas y a más corta edad.

Esta denominada “Epidemia del siglo XXI”, afecta a nivel mundial al 19% de los niños menores de 6 años, al 24% de los niños entre 7 y 12 años, al 28% de los adolescentes y al 38% de los adultos. De cada diez niños obesos, siete serán adultos obesos que además sufrirán los embates físicos y psicológicos que conlleva esta enfermedad.

Por esta razón, la nutricionista de Clínica Santa María, Vanesa Vega, le entrega una guía de alimentación saludable, que le ayudará a controlar y mantener los hábitos alimenticios de sus hijos en este período de vacaciones en que generalmente se altera la rutina diaria:

Un factor esencial a tener en cuenta, según la nutricionista, es que la alimentación debe satisfacer los requerimientos calóricos y nutricionales del niño, basándose en el esquema de la pirámide alimenticia, por lo que se deben evitar las dietas muy estrictas o hipocalóricas. “Una alimentación balanceada aporta la mayoría de los nutrientes que el cuerpo necesita, permite quemar grasas y puede sostenerse por períodos prolongados de tiempo, ya que es muy variada y completa. Además, sirve para formar hábitos de alimentación saludables”, asegura Vanesa.

– Consejos:
1.- Fraccione los alimentos: Según Vanesa Vega, “el organismo tiende a asimilar más y formar más grasas si se come una vez al día un gran volumen, que si come el mismo volumen fraccionado en varios tiempos de comida.”
Incluya colaciones, como frutas o lácteos descremados.
2.- No se salte los tiempos de comida: Al dejar pasar una comida se tiende a aumentar la ingesta en el próximo tiempo de comida. “El organismo, agrega la especialista, tiende a mantener volúmenes constantes de ingesta, es decir, no distingue la cantidad de calorías sino que pide un volumen determinado de comida al día, lo que significa que si una persona come alimentos muy calóricos de volumen reducido, la ingesta total de calorías va a ser alta, ya que a pesar de la alta cantidad de calorías la persona va a sentir hambre”.
3.- Evite alimentos de alto contenido graso, sobre todo las golosinas.
4.- Aumente la actividad física recreativa.

– Si usted está trabajando y su hijo en la casa:
1.-Deje una minuta con opciones de alimentos permitidos.
2.- Entréguele un listado con las labores que debe cumplir.
3.- Evite comprar alimentos que él no pueda comer.
4.- Designe un lugar fijo para comer (comedor, cocina)
5.- No es recomendable realizar otra actividad mientras se come, incluso ver televisión. Una vez que el acto de comer está asociado con está actividad, el cuerpo lo espera.

– Para ayudar a su hijo a bajar de peso:
1.- Se debe tomar un compromiso familiar; comprar y cocinar más sano, alejarse o evitar todo tipo de tentaciones, evitar que el niño pase hambre, estimular la actividad física, etc.
2.- Establezca metas razonables en cuanto a baja de peso, por ejemplo uno a dos kilogramos al mes (dependiendo del grado de obesidad) o crecer manteniendo el peso.
3.- Evite las “dietas de moda” presentan una serie de inconvenientes, entre esos, que carecen de base científica, son desequilibradas, impersonales, prometiendo éxito a corto plazo y “sin sacrificios”, con poca eficacia en el largo plazo, ya que no sirven para quemar grasas ni para formar hábitos alimentarios.

“Lo que importa no son sólo las calorías totales que se ingieren, sino también la composición del alimento, el volumen ingerido, el fraccionamiento y el cumplimiento de horarios de alimentación”, concluye la nutricionista.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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