¿Cuáles son los efectos de la contaminación ambiental en el aparato respiratorio?


¿Qué entendemos por contaminación ambiental?
Las sociedades civilizadas generan cantidades cada vez mayores de sustancias extrañas que son introducidas en el medio ambiente, pudiendo favorecer el desarrollo de enfermedades en el ser humano.

El aparato respiratorio tiene una relación muy estrecha con el medio ambiente. Esto se debe a que la superficie de contacto con el aire respirado es hasta 40 veces mayor que la superficie de la piel por la gran ramificación de las vías respiratorias. Este contacto será continuo durante las 24 horas del día, llegando a respirar un adulto 10.000 ó 20.000 litros de aire en ese periodo.

Se han realizado múltiples aproximaciones para definir el concepto de contaminación ambiental. Según una de estas definiciones, se considera contaminación la presencia en el aire, agua o alimentos de cualquier sustancia tóxica o que pueda tener efectos adversos o molestos para el ser humano, aunque no sea peligrosa para la salud. De forma más estricta, se llama contaminación a la expulsión a la atmósfera de gases, vapores, gotitas o partículas de origen extraño y en cantidad anormalmente elevada.

Las legislaciones de cada país regulan los valores límite que pueden alcanzar las diferentes sustancias en la atmósfera, considerando contaminadas aquellas áreas que los superan. Asimismo, fijan unos valores guía que son aquellos a los que se debe tender para conseguir un medio ambiente saludable.

¿Cuáles son los efectos de la contaminación ambiental en el aparato respiratorio?
Cuando un individuo se encuentra en una zona contaminada, se produce una exposición de su aparato respiratorio a los tóxicos presentes en el aire respirado. Las sustancias nocivas van a penetrar en su organismo en una cantidad determinada dependiendo de una serie de factores propios del sujeto y de la sustancia implicada. Algunas sustancias ejercen una acción perjudicial incluso a concentraciones pequeñas, mientras que otras precisan alcanzar una determinada dosis para resultar dañinas. Además, la misma cantidad de sustancia puede tener un mayor o menor efecto sobre el individuo dependiendo de la susceptibilidad individual a padecer efectos indeseables. Por último, hay que tener en cuenta que algunas sustancias tóxicas pueden potenciar a otras, de manera que sus efectos se suman y resultan más nocivas que de forma individual.

Según el tiempo de exposición al ambiente contaminado, se puede diferenciar entre exposición aguda y crónica.

Exposición aguda a contaminantes ambientales
Cuando una persona se ve expuesta a una alta concentración de un tóxico ambiental en un corto periodo de tiempo, es posible que presente tos, dificultad respiratoria, falta de oxígeno en los tejidos o síntomas persistentes similares a los asmáticos.

?Los gases irritantes y solubles, como el ácido clorhídrico (HCl), se absorben rápidamente y producen quemaduras en la piel, irritación de las vías respiratorias superiores, tos, inflamación de la glotis, dificultad respiratoria y estridor. En algunos casos pueden obstruir las vías respiratorias y precisar una traqueotomía urgente o provocar incluso la muerte. No obstante, en caso de recuperación, no suelen dejar secuelas.

?Los gases irritantes poco solubles como el cloro y el cadmio, no se absorben fácilmente en las vías respiratorias altas y afectan al árbol bronquial en profundidad. Provocan tos y dificultad respiratoria y frecuentemente dan lugar a edema pulmonar (presencia de líquido en los espacios destinados para el intercambio de oxígeno y CO2 durante la respiración). En algunos casos pueden dejar secuelas tras la fase aguda.

?La inhalación de monóxido de carbono (CO) da lugar a la formación de una sustancia conocida como carboxihemoglobina que dificulta el transporte de oxígeno (O2) a los tejidos por la hemoglobina. La falta de aporte de O2 puede provocar alteraciones neurológicas e incluso la muerte. Este tipo de intoxicación suele deberse a cocinas, estufas o braseros en mal estado.

?La inhalación masiva de algunos agentes tóxicos como la lejía y el amoniaco puede provocar, en personas previamente sanas, síntomas respiratorios similares a los del asma bronquial, que se mantendrán tiempo después del episodio agudo.

Exposición crónica a contaminantes ambientales
Los contaminantes ambientales suelen provocar sobre todo síntomas respiratorios, siendo los más conocidos los derivados del tabaquismo pasivo y de la exposición al azufre o al anhídrido sulfuroso (SO2).

?Tabaquismo pasivo.
El tabaquismo pasivo es considerado el contaminante más importante de los que se presentan habitualmente en espacios cerrados. Afecta a todos los individuos pero los niños se han mostrado más sensibles a este contaminante en los estudios realizados.

Los efectos son debidos a las más de 4000 sustancias tóxicas que se han identificado en el tabaco, siendo la nicotina la más importante de ellas. Diversos agentes cancerígenos como el benzopireno también están presentes en el humo del tabaco.

El tabaquismo pasivo se ha relacionado con diversos síntomas respiratorios como: tos, dificultad para respirar, ruidos en el pecho, etc.

Además de los síntomas respiratorios, se ha asociado al tabaquismo pasivo con bajo peso al nacer, escaso desarrollo pulmonar, muerte súbita en niños, infecciones respiratorias, reactividad aumentada de las vías aéreas, sensibilización alérgica y cáncer de pulmón.

?Dióxido de azufre.
La principal fuente de emisión de SO2 es la combustión de carburantes fósiles, por lo que se considera un contaminante de espacios abiertos. Los pacientes asmáticos son los más susceptibles a sus efectos. También se ha comprobado que la respiración por la boca, como la que tiene lugar durante el ejercicio físico, favorece el acceso a los bronquios. No se ha encontrado, sin embargo, una relación definitiva entre el SO2 y el asma.

?Ozono.
Se ha demostrado tanto en personas sanas como en enfermos la existencia de alteraciones de las pruebas de función pulmonar (espirometría) tras exposición al ozono.

?Dióxido de nitrógeno.
Es en el ámbito doméstico donde existe mayor peligro de contaminación. La principal fuente de NO2 son los calentadores de queroseno y los hornillos de gas en mal estado o en cocinas mal ventiladas.

A elevadas concentraciones, sobre todo en personas con asma, produce una anormal contracción de los bronquios ante diferentes estímulos. Algunos estudios sugieren también que a concentraciones elevadas producen alteraciones en los pulmones similares al enfisema.

?Cáncer de pulmón.
Diversos contaminantes ambientales se han implicado en su génesis, siendo los agentes más estudiados el tabaquismo pasivo y las emisiones de gas Radón

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Categoría: Glosario Médico.




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