Acantosis Nigricans. ¿Cuándo debemos sospechar que tenemos esta enfermedad?


Introducción
La acantosis nigricans se describió por primera vez en 1890.

La acantosis nigricans es una erupción simétrica caracterizada por un engrosamiento cutáneo hiperpigmentado (lesiones de color gris – parduzco y engrosadas, que dan un aspecto verrucoso y superficie aterciopelada), que puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero que afecta predominantemente las axilas, laterales del cuello, superficies interna del antebrazo, parte inferior de la pierna, y zona umbilical. La mucosa oral puede verse también afectada. En algunos casos extremos puede existir una afectación generalizada.

Se conocen varios tipos de acantosis nigricans:
• Síndrome de Miescher, que es una forma benigna y hereditaria; desde el nacimiento o bien aparecer durante la adolescencia o edad juvenil. Puede mostrar lesiones iniciales unilaterales
• Síndrome de Gougerot Carteaud, que es también una forma benigna y posiblemente hereditaria, pero que se da en mujeres jóvenes;
• Pseudoacantosis nigricans que es una forma juvenil benigna que se asocia a la obesidad y alteraciones endocrinológicas, es la forma más frecuente
• Acantosis maligna no lo es por sí misma sino por la asociación con una neoplasia interna de alta agresividad y curso rápidamente fatal, sobre todo del tubo digestivo. La aparición de la acantosis nigricans obliga a la búsqueda de una neoplasia, generalmente gástrico en el 69% de los casos.
• Acantosis nigricans sindrómica
– tipo A: aparece en mujeres jóvenes con signos de virilización o crecimiento acelerado. Se llama también síndrome HAIR-AN (Hiperandrogenemia, resistencia insulina y acantosis nigricans). Algunas pacientes muestran hirsutismo y ovarios poliquísticos; otras muestran hipertrofia acral , hipertrofia de clítoris y calambres musculares. Es un síndrome familiar y afecta redominantemente a mujeres de raza negra.
– tipo B: suele iniciarse aproximadamente a los cuarenta anos de edad. Estas pacientes presentan una acantosis nigricans de severidad variable así como pueden tener un lupus eritematoso sistémico, esclerodermia, síndrome de Sjögren, enfermedad mixta del tejido conectivo, vitíligo o tiroiditis de Hashimoto. Característicamente muestran una diabetes mellitus incontrolada, acantosis nigricans, y en mujeres premenopáusicas, un hiperandrogenismo ovárico.
• Síndrome de Hirschowitz: comprende una sordera completa familiar desarrollada en la infancia, una progresiva desmielinización de los nervios sensitivos periféricos, pérdida de la motilidad del antro gástrico, y múltiples divertículos en el ileo. Aparece una acantosis nigricans extensa en ocasiones, siempre de origen desconocido.

¿Qué lo causa?
La acantosis nigricans puede afectar a personas que a excepción de esto son sanas o puede estar asociada con otros problemas médicos. Algunos casos se dan por herencia genética y es muy común en personas de ascendencia africana.

La obesidad, al igual que muchos trastornos endocrinos (hormonales), puede producir acantosis nigricans y con frecuencia se encuentra en personas con diabetes. Asimismo, algunas drogas, en particular la hormona del crecimiento humano y los anticonceptivos orales (la “píldora”), la pueden causar. En el tipo asociado con la obesidad, la prevalencia llega a un 66% en adolescentes que superan su peso ideal en un 200%.

También se pueden presentar casos severos de esta condición en personas con cáncer en los tractos genitourinario y gastrointestinal o con linfoma. La acantosis nigricans maligna es más rara. Aunque su incidencia exacta no se conoce, parece ser que es un hecho bastante inhabitual en pacientes afectos de cáncer.

¿Cuándo debemos sospechar que tenemos esta enfermedad?
La acantosis nigricans usualmente aparece de una manera lenta y no presenta ningún síntoma excepto los cambios en la piel.

Aparece en las axilas, en la ingle y en el cuello segmentos de piel oscura aterciopelada con manchas de piel muy visibles y con pliegues. Algunas veces se pueden ver afectados los labios, las palmas de las manos, las plantas de los pies u otras áreas.

¿Cómo se confirma?
Usualmente, el médico puede diagnosticar la acantosis nigricans observando el aspecto de la piel y en algunos casos inusuales se puede realizar una biopsia de piel.

Si esta condición no tiene una causa obvia, puede ser necesario investigarla. Es posible que el médico ordene exámenes de sangre, endoscopias o radiografías para descartar la posibilidad de diabetes o de cáncer subyacentes.

¿Cómo se soluciona?
El principal tratamiento debe ir dirigido a la causa subyacente. Debido a que esta condición únicamente causa cambios a la apariencia de la piel, no se necesita ningún tratamiento en particular.

La acantosis nigricans usualmente desaparece si su causa se descubre y se trata.

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Categoría: Glosario Médico.




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