Actividad física en verano: ¿Cómo evitar lesiones?


La principal recomendación para quienes no han realizado ejercicios durante el año es empezar en forma progresiva.

Empieza el verano y las vacaciones, razón suficiente para comenzar a hacer ejercicios. El problema es que algunas personas lo hacen sin tener una rutina previa, lo que muchas veces puede facilitar las lesiones.

“La actividad física es fundamental no sólo en el verano, sino durante todo el año en términos de salud, pero para los que quieren empezar a ejercitarse en esta época la principal recomendación es que vayan de a poco, en forma progresiva”, explica el doctor Fernando González, traumatólogo de Clínica Alemana.

El especialista sostiene que es importante seguir esta recomendación por el riesgo que existe de sufrir lesiones por sobrecarga. “Si voy a practicar una actividad prolongada es imprescindible hacer un calentamiento antes y después del ejercicio, para evitar lesiones musculares y tendinosas”, agrega.

Desde el punto de vista traumatológico, el doctor González señala que no hay una lesión más frecuente en esta época del año.

“En general, las lesiones más comunes son los desgarros musculares, ya que son más frecuentes en prácticas deportivas con cambios bruscos de velocidad como el atletismo en carreras rápidas, fútbol y rugby. Incluso, son más habituales durante el invierno cuando hace más frío, lo que favorece las contracturas musculares”, sostiene.

Consejos
Lo bueno de empezar a hacer ejercicios en verano es que se transforma en un buen hábito, una excelente excusa para seguir haciéndolo durante el resto del año, ya que después es el cuerpo el que pide realizar actividad física.

La rutina debe incluir fundamentalmente tres ejercicios: elongación, aeróbico (nadar, andar en bicicleta, trotar, etc.) y un poco de fuerza con pesas. Con eso se reúne todo lo que el organismo necesita.

Además, es importante tener una preparación para realizar actividades como jugar fútbol y trotar, entre otras cosas, es decir, tener una habilidad y experiencia previa, lo que ayuda mucho a evitar lesiones. “Si la persona nunca ha trotado, es muy probable que se lesione, sobre todo si la primera vez corre 10 Km.”, asegura.

También aconseja usar un equipo adecuado, por ejemplo, zapatillas con una amortiguación apropiada para trotar, especialmente en superficies duras como el pavimento o irregulares como la tierra.

“Trotar en la playa puede acarrear complicaciones como tendinitis aquiliana y desgarros de los gemelos, ya que al correr en la arena el talón se hunde más de lo normal, cambiando el plano de inclinación del pie, lo que provoca que el Tendón de Aquiles se elongue más de la cuenta. También se pueden sufrir fracturas por estrés al no tener una buena amortiguación, aunque sea en la orilla donde la arena está mojada, por lo que es fundamental hacerlo con zapatillas adecuadas y, en lo posible, nunca descalzo. En superficies irregulares, en cambio, existen más problemas con los ligamentos porque es frecuente que se doble el tobillo”, enfatiza.

Además, aconseja realizar actividad física muy temprano en la mañana o en la tarde cuando se esconde el sol, no sólo por los riesgos asociados a la piel, sino porque en verano puede haber más deshidratación y el músculo deshidratado se desgarra más fácilmente.

En caso de accidente, el especialista explica que frente a un diagnóstico de fractura, una lesión muscular importante con hematoma o una herida significativa, es importante que la persona acuda a un Servicio de Urgencia cercano, ya que si no se trata puede dejar secuelas importantes como una cicatriz grande en el músculo que puede transformar la lesión en crónica.

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Categoría: Traumatología.




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