ACTUALIDADES EN TIROIDES


En los últimos años, las patologías asociadas a la tiroides han aumentado significativamente. Las causas aún son desconocidas, pero sí se sabe que el control y diagnóstico prematuro ayudan a un mejor diagnóstico.

La tiroides es una glándula neuroendocrina, ubicada en el cuello justo debajo de la manzana de Adán. Está compuesta por dos lóbulos como las alas de una mariposa.

Su función es regular el metabolismo del cuerpo, producir proteínas y regular la sensibilidad del cuerpo a otras hormonas.

¿Cómo funciona?
La glándula tiroidea participa en la producción de hormonas: tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), las que regulan el metabolismo basal y afectan el crecimiento y la función de otros sistemas del organismo. La producción de estas hormonas es controlada a su vez, por otra hormona denominada TSH, la cual es secretada por la glándula hipófisis ubicada en el cerebro.

Las hormonas tiroideas tienen efecto sobre casi todos los tejidos del organismo, aumentan la termogénesis y el consumo de oxígeno. Además, son necesarias para la síntesis de proteínas.

Durante los últimos años, las patologías asociadas a la tiroides han aumentado, incluyendo el cáncer a esta parte del cuerpo. Las causas no son claras, aunque se adjudican a la yodación de la sal y a contaminación ambiental.

¿Qué pasa si la tiroides no funciona bien?
Cuando la glándula tiroidea se altera, puede producir hormona en exceso, o dejarla de producir en cantidades suficientes, lo que trae como consecuencia que se desarrollen una serie de síntomas y problemas en el organismo que dan origen a las dos enfermedades más frecuentes de la tiroides: hipertiroidismo e hipotiroidismo.

Estas enfermedades son en un 80% más frecuentas en las mujeres que en los hombres, ya que ellas tienen una mayor predisposición genética. Ambas se producen por un factor inmunológico en que los anticuerpos que produce el organismo alteran la glándula haciéndola trabajar de manera inadecuada.

¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes de la tiroides?

•Hipertiroidismo: es aquella condición en que existe una secreción excesiva de hormona tiroidea circulante en la sangre. El cuadro clínico se traduce en baja de peso, intolerancia al calor, diarrea, taquicardia, nerviosismo, cansancio, entre otras cosas.
•Hipotiroidismo: se genera cuando la glándula tiroidea es incapaz de secretar suficiente hormona tiroidea. Esto genera, cansancio, fatigabilidad, lentitud mental, aumento de peso (3-4 kilos y no 10-20), edema, caída de pelo, sensación de depresión, frío, etc.
•Bocio: cuando la tiroides aumenta de tamaño, hablamos de bocio. Éste puede ser con nódulos (bocio nodular) o sin nódulos (bocio difuso).
•Tiroiditis: es la aparición de un proceso inflamatorio.
•Cáncer de Tiroides: es la forma más frecuente de cáncer endocrinológico y corresponde al desarrollo de nódulos malignos. Su tratamiento y pronóstico en general es bueno.

Diagnóstico y tratamiento
Si bien la prevalencia de enfermedades tiroideas es entre 5-8 veces más frecuente en las mujeres, es importante que ambos sexos se controlen, ya que los síntomas son diversos y pueden confundirse con otras patologías.

Los exámenes son simples y de bajo costo. Se miden niveles hormonales en la sangre, además de visualizar presencia y tamaño de nódulos a través de una ecografía de tiroides. Dependiendo del diagnóstico, se determina el tratamiento.

En relación al cáncer de tiroides, la indicación es cirugía complementada con radioyodo. El pronóstico es muy bueno y el control es de por vida.

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Categoría: Actualidad Médica.




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